El médico cardiólogo Daniel López Rosetti, una de las voces más reconocidas en divulgación científica sobre salud cardiovascular en Argentina, volvió a poner el foco en un fenómeno cotidiano que tiene consecuencias físicas reales: el estrés crónico. En diálogo con La Nación, el especialista planteó que adoptar una mirada estoica frente a las frustraciones diarias puede ser clave para preservar la salud.
«El hacerse mala sangre puede mitigarse si uno adopta una visión estoica frente a las frustraciones diarias», sostuvo López Rosetti, quien explicó que el estrés sostenido en el tiempo genera alteraciones concretas en el organismo: desde inflamación sistémica hasta mayor riesgo cardiovascular. El concepto popular de «hacerse mala sangre» tiene, según el médico, una base biológica que la ciencia viene documentando desde hace décadas.
El estoicismo, filosofía nacida en la Grecia antigua, propone distinguir entre lo que está en nuestro control y lo que no, y concentrar la energía solo en lo primero. López Rosetti recupera esa tradición filosófica y la articula con la evidencia médica moderna, proponiendo que cambiar la forma de interpretar los eventos negativos puede tener efectos protectores sobre el corazón y el sistema inmune.
En un contexto social marcado por la incertidumbre económica y la aceleración de los ritmos de vida, el mensaje del cardiólogo resuena con fuerza. La intersección entre filosofía antigua y medicina contemporánea abre un campo de reflexión cultural que va más allá del consultorio y apela a cómo las personas construyen su relación con el mundo.















