André Janones, Chico Kertész y Rafael Marroquim compartieron durante más de cuatro horas los secretos de la campaña brasileña. El massismo analiza replicar la maquinaria de WhatsApp, mientras que desde La Plata intentaron minimizar el faltazo.
Los cerebros digitales detrás del histórico triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil desembarcaron en Buenos Aires con una misión clara: compartir su experiencia con los principales referentes del peronismo que ya proyectan el escenario electoral de 2027. André Janones, Chico Kertész y Rafael Marroquim mantuvieron reuniones de más de dos horas tanto con Sergio Massa como con Cristina Kirchner, en una visita que expuso tanto las ambiciones de renovación táctica del espacio como sus persistentes tensiones internas.
La agenda de los estrategas brasileños comenzó el lunes pasado en las oficinas del Frente Renovador ubicadas en Avenida del Libertador 850, en Retiro, donde Massa los recibió en un encuentro que duró dos horas y media. Sin traductores de por medio, el exministro de Economía intercambió mates, regaló camisetas de la Selección argentina y escuchó los detalles de la maquinaria comunicacional que llevó al líder del PT de 81 años a remontar la elección frente a Flávio Bolsonaro. Luego, los brasileños se trasladaron al departamento de la calle San José 1111 para reunirse durante otras dos horas con la expresidenta, quien cumple prisión domiciliaria y acaba de confirmar su intención de volver a competir electoralmente.
El núcleo del interés del massismo estuvo puesto en cómo los brasileños lograron construir una comunidad digital masiva capaz de neutralizar las noticias falsas y conectar con sectores por fuera de las estructuras partidarias tradicionales. Massa quedó especialmente impactado por el funcionamiento del "Ejército de Lula", un canal de WhatsApp impulsado por Janones que superó los diez millones de seguidores y que continúa operando para respaldar las reformas del actual gobierno brasileño. La intención del ex candidato presidencial es evaluar si es posible replicar herramientas similares en la Argentina de cara a la próxima contienda nacional.
El dato más revelador de la visita no estuvo en los elogios técnicos sino en la ausencia absoluta de Axel Kicillof en la gira de los estrategas. El gobernador bonaerense, que también se posiciona para disputar la presidencia en 2027, quedó completamente marginado de las reuniones a pesar de su rol institucional. Mientras Massa y Cristina se aseguraban la foto con los artífices de la victoria del líder progresista más importante de la región, la administración provincial quedó relegada de un contacto político que el massismo supo cultivar desde la campaña presidencial de 2023.
Desde el entorno de Kicillof intentaron restarle dramatismo a la jugada y desvincularon la ausencia de un cortocircuito político, argumentando que se trató de un vínculo exclusivo del Frente Renovador y que el mandatario provincial se encuentra abocado al complejo operativo logístico por la inminente visita del papa León XIV. Sin embargo, cerca del gobernador dejaron una definición que marca distancia de la vorágine de sus socios: "Es un año de construcción, no de candidaturas". Con los brasileños ya de regreso en su país tras una entrevista en C5N y una cita pactada para la asunción de Lula el 5 de enero de 2027, la incógnita sobre quién liderará la reorganización opositora sigue más vigente que nunca.
La visita de los estrategas brasileños confirma que el peronismo local ya puso en marcha la búsqueda de recetas comunicacionales para intentar desalojar a la actual administración en 2027. Sin embargo, la persistencia de las divisiones internas y la exclusión de Kicillof en la mesa chica de las conversaciones demuestran que, a diferencia del PT brasileño, el espacio opositor todavía carece de una conducción unificada que logre sintetizar su estrategia electoral.













