El oficialismo fijó el 25 de noviembre para llevar la iniciativa al recinto, pero choca con las demandas del PRO, la UCR y los gobernadores por fondos previsionales, subsidios y coparticipación.
El Gobierno nacional debió recalibrar su agenda parlamentaria y fijó para el próximo 25 de noviembre la fecha para tratar el proyecto de Presupuesto 2027 en la Cámara de Diputados, en una jugada a contrarreloj para conseguir la media sanción antes del 30 de noviembre, cuando finaliza el período ordinario de sesiones. La hoja de ruta oficialista sufrió modificaciones tanto por la agenda internacional, marcada por las elecciones en Estados Unidos y la próxima visita del Papa León XIV, como por la persistencia de fuertes resistencias en los bloques dialoguistas, que demoran la firma del dictamen de comisión previsto inicialmente para mediados de noviembre.
De acuerdo con el esquema trazado por el oficialismo, la Comisión de Presupuesto y Hacienda —que comanda el diputado libertario Alberto "Bertie" Benegas Lynch— buscará emitir dictamen una semana antes de la llegada del proyecto al recinto, el 18 de noviembre. Esa misma jornada legislativa también serviría para debatir otros temas de interés para la Casa Rosada, como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional, conocido como Ley Malvinas, cuyo tratamiento debió suspenderse debido a las reprogramaciones obligadas por la presencia del Sumo Pontífice en el país.
Las tratativas entre los operadores libertarios, encabezados por Martín Menem y Gabriel Bornoroni, y los representantes de los bloques aliados atraviesan un momento de tensión. Desde el oficialismo advierten que no están dispuestos a ceder en los lineamientos macroeconómicos centrales diseñados por el Ministerio de Economía, mientras que las terminales políticas del PRO, la UCR y los gobernadores provinciales reclaman modificaciones sustanciales. Hasta el momento, la Casa Rosada no dio respuestas formales a la agenda de siete puntos que el macrismo, a través de Cristian Ritondo y Javier Sánchez Wrba, puso sobre la mesa de negociación.
El aspecto más delicado de la puja parlamentaria radica en los recortes y derogaciones impulsados por el Poder Ejecutivo que afectan directamente a sectores sensibles. El bloque radical, representado por Lisandro Nieri, exige que se eliminen del articulado las disposiciones que anulan la emergencia en discapacidad y la movilidad automática de la AUH y el SUAF prevista en el artículo 17. A esto se suman los reclamos de los mandatarios provinciales por la discriminación en los subsidios al transporte en favor del AMBA, los fondos universitarios —donde el Consejo Interuniversitario Nacional reclama 11 billones de pesos frente a los 73 billones globales contemplados para funcionamiento y salarios— y una partida de 503.325 millones de pesos considerada insuficiente para cubrir las deudas con las trece cajas previsionales provinciales no transferidas a la ANSES.
Con el escenario empantanado hasta la finalización de las actividades oficiales vinculadas a la visita papal el 11 de noviembre, los próximos pasos dependerán de la capacidad de rosca política que logren desplegar los referentes libertarios frente a un interbloque federal fragmentado. Gobernadores como el salteño Gustavo Sáenz y el tucumano Osvaldo Jaldo ya advirtieron que sus legisladores no acompañarán la iniciativa si no se garantizan partidas equitativas para las provincias y el financiamiento universitario. El oficialismo se juega una parada brava: deberá ceder parcialmente en los puntos más resistidos o arriesgarse a una derrota legislativa en el tramo final del año.
La cuenta regresiva hacia el 25 de noviembre pondrá a prueba la endeble mayoría parlamentaria con la que cuenta la administración libertaria para sostener su plan fiscal. La falta de acuerdo no solo pone en riesgo la aprobación de la ley de leyes, sino que desnuda las dificultades del oficialismo para articular consensos duraderos con una oposición dialoguista que exige gestos concretos de federalismo y sensibilidad social.













