Con cuatro cambios en la formación titular, modificaciones tácticas inéditas y la presión de revertir un flojo 2026 como local, el equipo de Felipe Contepomi busca un triunfo sanador antes de partir a la gira por el Nations Championship.
Los Pumas disputarán este sábado desde las 18:10 ante Australia en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza su último compromiso del año en suelo nacional. El conjunto conducido por Felipe Contepomi llega al choque con la urgencia de reacomodar su funcionamiento táctico y reencontrarse con el nivel colectivo que supo exhibir la temporada pasada, en una tarde donde no solo estará en juego la revancha ante los Wallabies sino también la consolidación de la idea de juego frente al público argentino.
Para revertir la caída sufrida el último fin de semana en Jujuy frente al mismo rival, Contepomi metió mano dura en la alineación titular con cuatro modificaciones y variantes de posición altamente estratégicas. La movida más relevante es el paso del segunda línea Guido Petti a la tercera como ala para ganar volumen y agresividad en el choque de forwards junto a Pablo Matera y Joaquín Moro. A su vez, Santiago Carreras dejará la conducción para desempeñarse como fullback, al tiempo que en el banco de suplentes esperarán su oportunidad Facundo Cardozo y Mateo Soler, dos juveniles que podrían concretar su debut absoluto en el seleccionado.
El trasfondo deportivo expone una marcada irregularidad del equipo en lo que va de 2026: de los cinco encuentros disputados en territorio argentino, la Selección solo cosechó un triunfo (frente a Gales en San Juan) y cayó derrotada en las presentaciones ante Escocia en Córdoba, Inglaterra en Santiago del Estero, Sudáfrica en Buenos Aires y Australia en Jujuy. El notable contraste entre la solvencia alcanzada durante 2025 y este presente vacilante aceleró la necesidad del cuerpo técnico de ampliar la base de jugadores sin resentir la estructura competitiva.
El cruce en la capital cuyana estará atravesado además por un atípico y complejo escenario logístico y de seguridad. A escasos metros del Malvinas Argentinas, dentro del mismo Parque San Martín, Boca enfrentará a Gimnasia de Mendoza de manera simultánea. La coincidencia geográfica de ambos eventos masivos obligó a las autoridades provinciales a disponer un operativo con casi 1.000 efectivos policiales focalizados en encauzar el flujo de dos parcialidades bien diferenciadas sin recurrir al vallado directo, en una jornada donde la atención de las fuerzas locales se verá dividida entre el partido de rugby y la custodia a la comitiva xeneize dirigida por Rodolfo Arruabarrena.
Una vez saldada la cita mendocina, la delegación nacional tendrá un parate en la actividad antes de iniciar el viaje a Europa para afrontar el tramo decisivo del Nations Championship. Allí, Argentina deberá medirse en condición de visitante frente a potencias de la talla de Irlanda, Italia y Francia, buscando sumar los puntos necesarios para acceder al fin de semana de finales que albergará suelo inglés.
El duelo ante Australia representa la última ventana de prueba en casa para que el ciclo de Contepomi demuestre que los desacoples recientes fueron imprecisiones corregibles y no un retroceso estructural. Controlar la dinámica de la pareja de medios australiana compuesta por Ryan Lonergan y Ben Donaldson será la llave previa para saber si Pumas viaja al Viejo Continente con certezas renovadas o con dudas abiertas sobre la evolución del plantel.















