El club de Liniers analiza la planilla del partido disputado en Córdoba, donde el Xeneize anotó a seis futbolistas del exterior cuando el reglamento autoriza solo a cinco.
La eliminación de Vélez Sarsfield a manos de Boca Juniors en la Copa Argentina amenaza con trasladar su definición a los escritorios de la AFA. La dirigencia del club de Liniers analiza formalizar un reclamo disciplinario por una presunta infracción reglamentaria cometida por el equipo de Rodolfo Arruabarrena, que incluyó a seis futbolistas extranjeros en la planilla oficial del encuentro disputado en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba.
El reglamento vigente estipula que los clubes pueden tener hasta seis futbolistas foráneos registrados en el plantel profesional, pero limita taxativamente a cinco la cantidad habilitada para firmar la planilla en cada compromiso. En el choque del último miércoles, que terminó 0 a 0 y se definió 4-3 por penales a favor del conjunto de La Ribera, Boca inscribió a seis nombres: el paraguayo Ángel Romero, el chileno Carlos Palacios, el colombiano Sebastián Villa, el colombiano Álvaro Montero, el uruguayo Leandro Lozano y el ecuatoriano Enner Valencia.
El eje del conflicto radica en el estatus administrativo de Sebastián Villa. El delantero colombiano contaba con una radicación en el país que lo eximía de ocupar plaza de extranjero, pero esa documentación se encuentra actualmente vencida y con turno de renovación recién para el mes de octubre. Para Vélez, ante la falta de vigencia de ese trámite, el atacante debió computar estrictamente como foráneo al momento de la confección de la nómina oficial.
Desde el lado de Boca sostienen que la situación de Villa encuadra dentro de las excepciones administrativas contempladas durante el proceso de renovación. Sin embargo, el dato central que desarma una eventual sanción deportiva es que Ángel Romero no sumó minutos y permaneció todo el partido en el banco de relevos. De este modo, Boca jamás tuvo en el campo de juego a más de cinco extranjeros en simultáneo, lo que desestima la existencia de una ventaja deportiva durante el desarrollo de los noventa minutos.
Si Vélez formaliza la protesta ante el Tribunal de Disciplina de la AFA, los antecedentes jurídicos anticipan un desenlace estrictamente económico o administrativo. La jurisprudencia habitual en estos litigios requiere la constatación de una ventaja deportiva efectiva para modificar el resultado de un encuentro, por lo que el reclamo no pondría en peligro la clasificación xeneize a la siguiente instancia del certamen.
Con el cuadro de situación planteado, Boca mantiene firme su planificación para medirse en los cuartos de final frente a Racing el próximo 27 de septiembre en Córdoba. Mientras en Liniers resuelven si avanzan por la vía institucional para forzar una sanción administrativa, el debate vuelve a exponer los grises en el control de planillas dentro del fútbol argentino.















