El canciller Pablo Quirno ratificó las medidas anunciadas por Javier Milei. Las empresas vinculadas al proyecto Sea Lion no podrán operar en el país ni acceder al RIGI, al tiempo que intimarán a 180 firmas en 29 países.
Sin margen para medias tintas, el Gobierno nacional fijó una frontera infranqueable para las multinacionales del sector energético: las corporaciones que participen directa o indirectamente en la explotación de hidrocarburos en las islas Malvinas quedarán excluidas de Vaca Muerta y bloqueadas de los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). 'Van a tener que decidir', advirtió la administración central, clausurando la posibilidad de operar en ambos frentes en simultáneo.
El alcance del ultimátum fue detallado por el canciller Pablo Quirno en declaraciones a Radio Mitre, en las que confirmó la publicación en el Boletín Oficial del decreto reglamentario de la Ley 26.659 para acelerar los procedimientos sancionatorios. La normativa establece la obligación de presentar una declaración jurada restrictiva para ingresar al RIGI y extiende el veto no solo a las petroleras que intervengan en proyectos como Sea Lion —donde ya pesan sanciones sobre Rockhopper y Navitas—, sino también a las firmas que brinden servicios financieros, logísticos, de seguros o de infraestructura energética.
La medida le da forma al anuncio realizado por el presidente Javier Milei en cadena nacional y busca frenar las licencias unilaterales que otorga el Reino Unido en el Atlántico Sur. El argumento jurídico del Ejecutivo ratifica las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que exhortan a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en zonas sujetas a disputa de soberanía mientras no se alcance una solución definitiva.
El costado más llamativo del despliegue reside en el plano geopolítico: la Cancillería enviará 180 notas de disuasión a empresas distribuidas en 29 países, de las cuales un paquete clave está dirigido a compañías israelíes involucradas en la exploración en las islas. A pesar del alineamiento irrestricto de la Casa Rosada con el gobierno de Israel, Quirno debió hacer equilibrios públicos para sostener que las intimaciones a los capitales de ese origen no afectan 'en lo más mínimo' la relación bilateral con Tel Aviv, tras realizar gestiones directas con el canciller israelí y el embajador argentino en ese destino.
A partir de este nuevo marco normativo, las corporaciones petroleras globales quedan expuestas a un dilema financiero de envergadura. Deberán sopesar los riesgos de rentabilidad que implica operar en una zona disputada y con legalidad precaria en las islas frente a la pérdida de acceso al segundo reservorio de gas no convencional y cuarto de petróleo del planeta en Vaca Muerta, respaldado ahora por el esquema de previsibilidad impositiva del RIGI.
La meta declarada del Palacio San Martín es obturar cualquier posibilidad de que el proyecto Sea Lion logre extraer su primer barril de crudo mediante un cerco económico e institucional a su cadena de suministros. Frente al avance británico en el archipiélago, la gestión libertaria confía en que la amenaza concreta de expulsión del continente desmantele el entramado de proveedores internacionales indispensable para la viabilidad de la operación en Malvinas.















