
El presidente Javier Milei formalizó el nombramiento de Diego Santilli en un cargo de relevancia dentro de su gestión, una decisión que generó inmediatas reacciones en el arco político argentino. La designación, seguida en vivo por medios nacionales, marcó la agenda del lunes y reencendió los debates sobre la orientación del gobierno libertario.
Desde la oposición, distintos referentes salieron a cuestionar la elección, mientras que sectores del oficialismo la defendieron como parte de una estrategia de ampliación de apoyos. El nombramiento de Santilli, figura con peso propio en el PRO bonaerense, fue leído por analistas como un guiño hacia la centro-derecha tradicional en un año electoral clave.
El movimiento podría tener consecuencias directas en la configuración de alianzas de cara a las elecciones legislativas de octubre. La Casa Rosada deberá ahora articular las expectativas de sus nuevos socios con la impronta rupturista que define al gobierno de La Libertad Avanza.















