
El presidente arranca este lunes una agenda internacional que lo tendrá frente a los principales líderes del mundo en el foro multilateral más importante del año.
El presidente Javier Milei parte este lunes hacia Estados Unidos para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. El viaje se produce en un momento en que la Argentina busca consolidar su perfil internacional alineado con Washington y con organismos de crédito como el FMI, lo que convierte cada aparición de Milei en el exterior en una señal política de peso. La delegación argentina tiene prevista una agenda que incluye reuniones bilaterales y la intervención de Milei ante el pleno de la Asamblea General, el escenario diplomático de mayor visibilidad global. El mandatario ya tiene experiencia en este foro: en ediciones anteriores utilizó el espacio para difundir su ideario libertario ante una audiencia de jefes de Estado y cancilleres de todo el mundo. La Asamblea General de la ONU se celebra cada septiembre en la sede de Nueva York y convoca a los 193 países miembros. Es el ámbito donde los Estados presentan sus posiciones sobre los grandes temas globales: conflictos armados, cambio climático, comercio y derechos humanos, entre otros. Para países en situación económica compleja, como la Argentina, también funciona como vidriera de credibilidad ante inversores y acreedores internacionales. El dato que cambia la lectura es que este viaje se da mientras el gobierno enfrenta tensiones internas con sectores sindicales y universitarios —incluyendo una nueva marcha docente confirmada para esta semana— lo que subraya el contraste entre la proyección externa del mandatario y el clima de conflicto social en el país. Aún no se confirmaron oficialmente los detalles completos de la agenda bilateral, aunque es habitual que en el marco de la Asamblea el presidente mantenga encuentros con funcionarios del Departamento del Tesoro de EE.UU. y representantes del sector financiero. Si esos contactos se producen, podrían incidir en las negociaciones en curso con el Fondo Monetario Internacional. Milei llega a Nueva York con el respaldo de indicadores de exportación que mejoran —el Chaco, por caso, registró un crecimiento del 32,7% interanual— pero también con una economía que todavía no termina de traducir esos números en bienestar para la mayoría de la población. Esa tensión será, probablemente, el subtexto de cualquier reunión que mantenga en los próximos días.















