El devastador saldo de los terremotos que sacudieron Venezuela continúa en aumento: la presidenta interina Delcy Rodríguez confirmó que las víctimas fatales ascienden ya a 589, mientras los equipos de rescate trabajan sin descanso entre los escombros. Los dos sismos principales, de magnitudes 7,2 cada uno, desencadenaron además 214 réplicas que mantienen en alerta a la población.
En un giro diplomático significativo, tropas del Ejército de los Estados Unidos aterrizaron en Caracas para sumarse a las tareas de asistencia humanitaria. La llegada de militares norteamericanos al país bolivariano representa un hecho inédito dado el histórico enfrentamiento entre ambos gobiernos, y marca un momento de pragmatismo forzado ante la magnitud de la catástrofe.
La comunidad internacional monitorea de cerca la situación, tanto por la crisis humanitaria en sí como por las implicancias geopolíticas del gesto estadounidense. Organismos multilaterales y países de la región han ofrecido asistencia adicional, aunque la capacidad logística del Estado venezolano para coordinar la ayuda sigue siendo una preocupación central.















