
El veterinario Víctor Algra lanzó una advertencia que muchos dueños de mascotas no esperan escuchar: el sobrepeso en perros y gatos es mucho más frecuente de lo que se percibe a simple vista. En un perro de tan solo cinco kilogramos, 750 gramos de exceso ya configuran sobrepeso; 1,5 kilos adicionales lo convierten en un animal obeso.
El problema, según el especialista, radica en que los propietarios suelen asociar a un animal «rellenito» con salud o bienestar, cuando en realidad el exceso de peso genera consecuencias graves: articulaciones dañadas, problemas cardíacos, diabetes y una reducción significativa en la expectativa y calidad de vida del animal.
Algra explicó que la detección no siempre es sencilla porque el pelaje puede disimular el volumen corporal. La forma correcta de evaluarlo es palpar las costillas del animal: si no se sienten con facilidad, probablemente haya grasa en exceso. También existen índices de condición corporal que los veterinarios utilizan como referencia.
La solución pasa por ajustar la dieta —controlando porciones y evitando alimentos procesados o «de la mesa»— y aumentar la actividad física. Los expertos recomiendan al menos dos consultas veterinarias anuales donde el peso sea un parámetro evaluado de forma sistemática, igual que ocurre con la salud humana.















