
El valor del cargamento al menudeo podría alcanzar los 7.500 millones de pesos, según estimaciones oficiales.
La Policía del Chaco desarticuló lo que las autoridades provinciales calificaron como uno de los operativos antidrogas más grandes de la historia provincial. El procedimiento, denominado «Carbón Verde», permitió secuestrar 4.927 kilos de marihuana en un golpe que sacudió a las fuerzas de seguridad de la región.
El cargamento incautado tiene un valor estimado de 1.500 millones de pesos al por mayor. Sin embargo, si esa misma cantidad se fraccionara y comercializara en dosis minoristas, la cifra escalaría hasta los 7.500 millones de pesos, según los cálculos difundidos por el Gobierno del Chaco. El operativo fue coordinado por efectivos provinciales con intervención de la justicia local.
El nombre «Carbón Verde» no es casual: hace referencia al método frecuente de camuflaje que utilizan las organizaciones narco en la región chaqueña, que suelen disfrazar cargamentos de droga entre bolsas de carbón vegetal o productos forestales para eludir controles en rutas y puestos camineros del norte argentino.
El dato que cambia la lectura del operativo es la escala: casi cinco toneladas de una sola vez representa un volumen que supera ampliamente los decomisos habituales en la provincia. Esa magnitud sugiere que el Chaco no es solo una zona de tránsito ocasional, sino un corredor activo en la cadena de distribución de estupefacientes hacia el sur del país.
Tras el secuestro, la investigación judicial continúa abierta para identificar a los eslabones superiores de la cadena narco vinculada al cargamento. Es posible que se produzcan nuevas detenciones en los próximos días, aunque las autoridades no confirmaron formalmente cuántos imputados tiene hasta ahora la causa ni en qué jurisdicción avanza el expediente.
Con casi 5.000 kilos fuera de circulación y una valuación que supera los 7.500 millones de pesos en el mercado minorista, el operativo Carbón Verde marca un antes y un después en el historial de decomisos chaqueños. La magnitud del hallazgo plantea, además, preguntas que la investigación judicial deberá responder: quién financió el cargamento, qué ruta seguía y cuál era su destino final.














