
El gobernador misionero rechaza la decisión del máximo tribunal que revocó la inconstitucionalidad de la norma y prepara una nueva ofensiva judicial.
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, anunció que recurrirá a la Justicia para intentar frenar la aplicación de la Ley de Tierras, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocara el fallo que la había declarado inconstitucional. La decisión del máximo tribunal dejó sin efecto la protección judicial que amparaba a la provincia y reabrió el debate sobre la norma.
Passalacqua es el principal referente político de Misiones y encabeza el Frente Renovador, la fuerza dominante en esa provincia desde hace más de dos décadas. La Ley de Tierras en cuestión regula la compra y tenencia de inmuebles en zonas de frontera y áreas rurales estratégicas, un tema especialmente sensible para Misiones dado su territorio limítrofe con Brasil y Paraguay.
La provincia había logrado en instancias judiciales previas una declaración de inconstitucionalidad que frenaba la aplicación de la ley en su territorio. Ese fallo fue el que la Corte Suprema revocó, dejando a Misiones sin el paraguas judicial que sostenía su posición y obligando al gobierno provincial a buscar una nueva estrategia legal.
El dato que cambia la lectura es que la Corte no se pronunció sobre el fondo del asunto —es decir, no dijo que la ley es constitucional— sino que revocó el fallo por razones procesales o de competencia. Eso podría abrir una ventana para que Misiones reformule su planteo judicial y lo presente por otra vía, algo que el entorno de Passalacqua no descarta.
En las próximas semanas, el equipo jurídico del gobierno provincial definirá ante qué tribunal presentará la nueva acción y bajo qué argumento. Es un hecho confirmado que la intención política de Passalacqua es no acatar la norma sin pelear; lo que todavía no está definido es si la estrategia será una nueva acción de inconstitucionalidad, un amparo o una presentación ante organismos internacionales.
Misiones se planta así como uno de los focos de tensión entre el gobierno nacional y las provincias en materia de política territorial. La pelea de Passalacqua con la Ley de Tierras no es nueva, pero la derrota ante la Corte Suprema la eleva a una disputa de mayor escala institucional que el propio gobernador decidió no dar por perdida.














