
El premio mayor del Powerball, la lotería más popular de Estados Unidos, trepó a 750 millones de dólares ante la acumulación de sorteos sin ganador. La cifra convierte al próximo sorteo en uno de los más atractivos del año y renueva el interés de apostadores de todo el mundo, incluidos argentinos que participan a través de plataformas digitales habilitadas.
Jugar desde Argentina es posible mediante servicios online que compran el boleto físico en nombre del apostador en territorio estadounidense. El costo por juego ronda los dos dólares, aunque las plataformas intermediarias suelen cobrar una comisión adicional. El ganador puede optar por cobro en cuotas anuales o un pago único menor al monto anunciado, descontados impuestos federales.
El sorteo está programado para los próximos días y la expectativa global crece a medida que el pozo acumula más dinero. Históricamente, los botes superiores a los 500 millones de dólares disparan la venta de boletos de manera exponencial, lo que reduce estadísticamente las chances individuales de ganar.















