
Los lineamientos presentados ante el Congreso incluyen también proyecciones de crecimiento económico para el año próximo.
La administración de Javier Milei presentó los lineamientos centrales del Presupuesto 2027 con proyecciones que marcan un rumbo claro: inflación anual del 21,1% y un tipo de cambio que llegaría a $1.728 hacia fin de año. Las cifras constituyen las metas oficiales sobre las que se construirá el esquema de gastos e ingresos del Estado para el ejercicio siguiente.
El proyecto incluye además proyecciones de crecimiento económico, aunque el dato más inmediato y políticamente sensible es el tipo de cambio estimado. Con el dólar oficial cotizando este martes a $1.530 en el Banco Nación y el blue a $1.560, la proyección oficial implica una devaluación adicional de casi el 13% desde los valores actuales hasta diciembre.
El Presupuesto es el instrumento legal que el Poder Ejecutivo envía al Congreso para su aprobación. En los últimos años, la discusión presupuestaria en Argentina estuvo marcada por la falta de acuerdo legislativo, lo que obligó a varios gobiernos a prorrogar el presupuesto del año anterior. La gestión Milei llega a esta instancia en un contexto de desaceleración inflacionaria respecto de 2024, pero con una brecha cambiaria que se mantiene activa.
El dato que merece atención es la brecha implícita en las propias proyecciones del Gobierno. Si el dólar oficial llega a $1.728 a fin de año, eso supone que el crawling peg o el esquema cambiario vigente seguirá deslizando el tipo de cambio, algo que el Ejecutivo no suele comunicar con esa claridad en su narrativa pública sobre estabilización.
El proyecto deberá pasar ahora por el debate parlamentario. La oposición ya anticipó que revisará con lupa las metas macroeconómicas. Si el oficialismo no logra construir una mayoría sólida, podría enfrentar el escenario de otra prórroga presupuestaria, lo que limitaría su margen de maniobra fiscal para 2027.
Las proyecciones del Presupuesto 2027 son, en definitiva, una declaración de intenciones del Gobierno sobre hacia dónde lleva la economía. Una inflación del 21,1% anual representaría una caída drástica respecto de los niveles de 2024, pero también confirma que el proceso de normalización aún no está cerrado.













