La mítica Villa Certosa, la lujosa residencia que el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi poseía en Cerdeña y que se convirtió en escenario de famosas veladas políticas y sociales, fue adquirida por la familia real de Qatar. Los Al-Thani habrían desembolsado unos 350 millones de euros por la propiedad, también conocida como el Versalles de Porto Rotondo.
La operación, reportada por La Nación, no sorprende del todo: la familia real qatarí ya contaba con inversiones previas en la misma isla italiana, consolidando así su presencia en uno de los destinos más exclusivos del Mediterráneo. La villa cuenta con jardines monumentales, instalaciones de lujo y una historia diplomática singular.
La venta cierra un capítulo simbólico en la Italia post-Berlusconi, mientras el patrimonio del ex mandatario sigue siendo objeto de transacciones millonarias. El desembarco de Qatar en Cerdeña refuerza además la expansión de las monarquías del Golfo en activos inmobiliarios y turísticos europeos de alto valor.















