
Un especialista en mecánica advirtió sobre una práctica muy extendida entre los conductores que puede derivar en costosas reparaciones: dejar el automóvil estacionado con las ruedas giradas hacia uno de los lados. Según el experto, esta posición genera una tensión innecesaria sobre los componentes de la dirección y la suspensión.
El problema radica en que, al mantener las ruedas en ángulo durante períodos prolongados, se acelera el desgaste de la cremallera, los rotules y otros elementos del sistema de dirección. Lo que parece un gesto inocente al aparcar puede traducirse en visitas al taller mecánico mucho antes de lo esperado, con un impacto directo en el bolsillo del propietario.
En un contexto donde el mantenimiento vehicular representa un gasto significativo para las familias argentinas, conocer estos hábitos preventivos cobra especial relevancia. Los especialistas recomiendan dejar siempre las ruedas en posición recta al estacionar para prolongar la vida útil de los componentes.















