La primera fecha de la Serie A italiana dejó un resultado contundente: la Roma aplastó a la Fiorentina por 4-0 con una actuación que combinó la jerarquía de Paulo Dybala y la efectividad goleadora de Donyell Malen, quien completó un hat-trick. El encuentro se convirtió en un anticipo de que los romanos llegan al nuevo campeonato con ambiciones renovadas.
Dybala, de 32 años, impuso su clase frente al joven Franco Mastantuono, mediocampista de 19 años que milita en las filas florentinas. El contraste generacional fue uno de los ejes del partido: la experiencia del argentino, con su manejo del juego y asociaciones precisas, se impuso claramente sobre la voluntad y el desequilibrio del talentoso juvenil.
Mastantuono, surgido de las inferiores de River Plate y transferido a Europa con gran expectativa, buscó ser protagonista pero encontró un equipo rival muy superior en la tarde. Su rendimiento individual tuvo destellos, aunque no alcanzó para evitar la goleada ni para equiparar el nivel colectivo de la Roma.
El resultado posiciona a la Roma como uno de los candidatos serios al título en Italia desde el arranque. Para Dybala, seguir siendo determinante a su edad en una liga exigente consolida su vigencia y silencia a quienes especulaban con el fin de su etapa de alto rendimiento europeo.















