
El devastador sismo que sacudió Colombia elevó este sábado su trágico saldo a 329 víctimas fatales, según confirmó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). La cifra convierte al evento en uno de los terremotos más letales que ha sufrido el país en las últimas décadas, generando una respuesta de emergencia a nivel nacional.
Además de los fallecidos, las autoridades colombianas reportaron al menos 247 personas desaparecidas y más de 4.600 heridos, lo que eleva a varios miles el total de afectados directos. Los equipos de rescate continúan trabajando en las zonas más comprometidas, donde el acceso es dificultoso por los daños en la infraestructura vial.
La UNGRD coordina los operativos junto a fuerzas militares y organismos de ayuda humanitaria internacional que comenzaron a movilizarse hacia las regiones más golpeadas. Varios países de América Latina y organismos como la Cruz Roja ya anunciaron el envío de asistencia técnica y material.
En las próximas horas, el gobierno del presidente colombiano deberá definir si declara el estado de catástrofe nacional, una medida que habilitaría fondos de emergencia adicionales y facilitaría la coordinación con la comunidad internacional para la reconstrucción de las zonas afectadas.















