Venezuela sufrió este jueves una doble catástrofe sísmica que dejó al menos 188 personas fallecidas y más de 1.500 heridas. Según el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), los movimientos telúricos alcanzaron magnitudes de 7,2 y 7,5, y provocaron el derrumbe de casas y edificios en distintas zonas del país.
La capital, Caracas, fue una de las zonas más afectadas, con estructuras colapsadas y servicios básicos interrumpidos. Las imágenes que circularon en redes sociales mostraron escenas de destrucción en barrios populares y zonas céntricas, mientras los equipos de rescate trabajaban contra el reloj para sacar sobrevivientes de los escombros.
El gobierno de Nicolás Maduro declaró el estado de emergencia y solicitó asistencia internacional. La comunidad regional observa con atención la evolución de la crisis humanitaria, que se superpone a la ya frágil situación económica y social que atraviesa el país desde hace años.















