
Los equipos chaqueños y de provincias vecinas compitieron en algoritmia y matemática aplicada en un desafío que busca fomentar las carreras tecnológicas.
La Universidad Tecnológica Nacional sede Resistencia organizó una competencia de programación que convocó a jóvenes de toda la región durante cinco horas de desafíos continuos. Los participantes debieron resolver problemas de algoritmia, programación y matemática bajo presión de tiempo, en un formato que replica las competencias internacionales de programación competitiva.
Según informó Diario Norte, los equipos de la región obtuvieron «clasificaciones destacadas», aunque la fuente no especifica los puestos exactos ni los nombres de los equipos o participantes ganadores. El evento se desarrolló en las instalaciones de la UTN Resistencia y reunió a estudiantes secundarios y universitarios de distintas provincias del norte argentino.
Las competencias de programación en formato maratón ganan terreno en Argentina como herramienta de formación y detección de talentos tecnológicos. En el interior del país, iniciativas como esta tienen un valor adicional: ofrecen a jóvenes de provincias con menor densidad de empresas tech una vitrina para demostrar sus capacidades y conectarse con redes académicas y profesionales que de otro modo les serían menos accesibles.
El punto más relevante del evento no es el resultado competitivo sino el proceso: cinco horas de resolución de problemas complejos en equipo desarrollan habilidades que ningún aula tradicional puede replicar fácilmente. La combinación de algoritmia, matemática y programación bajo presión es exactamente el perfil que demanda la industria del software, tanto en Argentina como globalmente.
No está confirmado si la UTN Resistencia planea convertir esta competencia en un evento anual o si los clasificados accederán a instancias nacionales o internacionales. Ese dato es relevante porque determinaría si el evento queda como experiencia local o si funciona como escalón hacia competencias de mayor alcance, como la ICPC o las olimpíadas de informática.
En una región donde la formación tecnológica todavía compite con otras tradiciones vocacionales, que decenas de jóvenes pasen cinco horas resolviendo problemas de programación un domingo es, en sí mismo, una señal de época. La UTN Resistencia apostó a ese perfil de estudiante y la respuesta, al menos en convocatoria, no defraudó.















