
El hijo de Romina Yan habló públicamente por primera vez sobre episodios de maltrato que asegura haber vivido junto a su hermano Franco durante su infancia.
Valentín Yankelevich, hijo de la conductora Romina Yan fallecida en 2010, salió a hablar públicamente y denunció que tanto él como su hermano Franco sufrieron violencia física y psicológica por parte de su padre, Darío Giordano. Los relatos que hizo el joven apuntan a una infancia marcada por el silencio y el miedo, en un núcleo familiar donde las agresiones habrían sido sistemáticas y ocultadas durante años.
Las declaraciones de Valentín generaron una respuesta inmediata de Giordano, quien difundió un comunicado negando todas las acusaciones. El exmarido de Romina Yan rechazó punto por punto lo dicho por su hijo y ofreció su propia versión de los hechos, aunque sin brindar detalles específicos sobre los episodios mencionados por Valentín. La disputa quedó planteada entre dos relatos directamente contradictorios.
Romina Yan murió en julio de 2010 a causa de un paro cardiorrespiratorio mientras practicaba natación. Tenía 36 años. Desde entonces, sus hijos crecieron bajo la tutela de Giordano, alejados en gran medida del ojo público. Valentín, hoy ya mayor de edad, es la primera vez que decide romper el silencio sobre lo que vivió en ese período.
El dato que transforma la lectura de este caso es que Valentín no solo habló de golpes, sino también de violencia psicológica sostenida en el tiempo y de un entorno que, según él, favoreció el silenciamiento de los hechos. Esa dimensión del maltrato —la imposición del silencio como mecanismo de control— es la que más peso tiene en su testimonio y la que más difícil resulta de refutar o confirmar sin pruebas documentales.
Por ahora no hay información confirmada sobre si Valentín radicó una denuncia formal ante la justicia. Si lo hiciera, Giordano quedaría expuesto a una investigación penal por violencia familiar. En ese escenario, podría convocarse a testigos del entorno cercano y revisarse antecedentes judiciales o registros médicos del período en cuestión. Todo indica que el conflicto está lejos de resolverse en el ámbito privado.
Dos versiones opuestas, ninguna prueba pública de momento y una figura pública fallecida en el centro de la historia: el testimonio de Valentín Yankelevich abre una causa que la justicia deberá definir si toma o no. Lo que ya no tiene vuelta atrás es la ruptura pública entre padre e hijo, con una acusación de violencia que quedó instalada en el debate social.













