
El gobernador protagonizó un momento inusual en la política provincial: celebrar el aniversario de la institución donde él mismo estudió.
El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, regresó anoche a la U.E.G.P. N° 22 ‘Nuestra Señora de Fátima’ para participar de los festejos por el 70° aniversario de la escuela. El acto tuvo un condimento particular: Zdero no llegó como funcionario invitado, sino como ex alumno de la institución, lo que tiñó el evento de un tono personal poco frecuente en la agenda oficial provincial.
La celebración contó con la presencia del gobernador, autoridades provinciales y miembros de la comunidad educativa. El punto central de la noche fue la inauguración de un nuevo Salón de Usos Múltiples (SUM), una obra que el propio Zdero dejó formalmente habilitada durante el acto. No se informaron los montos de la inversión ni los plazos de ejecución de la obra en los datos disponibles.
La U.E.G.P. N° 22 ‘Nuestra Señora de Fátima’ acumula siete décadas de historia educativa en la provincia del Chaco. Que su ex alumno más visible sea hoy el gobernador le otorgó al aniversario una visibilidad institucional que probablemente no hubiera alcanzado en otras circunstancias. La escuela forma parte de la red de unidades educativas de gestión privada del sistema provincial.
El dato que cambia la lectura del evento es precisamente ese vínculo personal: Zdero no solo asistió a cortar una cinta, sino que compartió un espacio donde transitó su propia formación. Ese tipo de narrativa —el funcionario que vuelve a sus orígenes— tiene un peso simbólico que el oficialismo chaqueño aprovechó para proyectar la imagen de un gobernador con arraigo territorial y no solo con agenda de gestión.
El nuevo SUM quedó inaugurado y disponible para la comunidad educativa desde esta jornada. No hay información confirmada sobre si el Gobierno del Chaco tiene previsto extender obras similares a otras instituciones del sistema de gestión privada, aunque el acto fue presentado como parte de una política de inversión en infraestructura escolar que el oficialismo viene comunicando de manera sostenida.
Siete décadas de historia y un salón nuevo: la escuela ‘Nuestra Señora de Fátima’ cerró su aniversario con una obra concreta. Para Zdero, la visita funcionó como un recordatorio de que la política también se construye con relatos de pertenencia, y que volver al lugar donde uno estudió —con recursos del Estado en la mano— es una imagen que pocos gobernadores desaprovechan.















