Tras el triunfo 1-0 obtenido en La Bombonera, el equipo conducido por Rodolfo Arruabarrena viaja a Brasil con la ventaja mínima para definir la serie de cuartos de final ante el conjunto paulista.
Boca Juniors disputará este martes una verdadera prueba de fuego en Brasil cuando visite a San Pablo por la vuelta de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Con la ventaja obtenida en el encuentro de ida, el conjunto de La Ribera buscará sellar su boleto a las semifinales en el siempre complejo escenario del estadio Morumbí, en un duelo que comenzará a las 21:30 y marcará el pulso de la temporada para el club xeneize.
Para este compromiso decisivo, el entrenador Rodolfo Arruabarrena mantendría una formación compuesta por Álvaro Montero en el arco; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Facundo Herrera y Lautaro Blanco en la defensa; Santiago Ascacibar, Leandro Paredes, Milton Delgado y Alan Velasco en el mediocampo; con Miguel Merentiel y Leonel Flores en la dupla de ataque. Por su parte, el San Pablo de Dorival Júnior saldría con Rafael; Lucas Ramon, José Sabino, Robert Arboleda, Domingos Duarte, Iago Amaral; Marcos Antonio, Pablo Maia; Artur, Jonathan Calleri y Luciano. El arbitraje estará a cargo del uruguayo Gustavo Tejera, secundado por su compatriota Leodán González en el VAR, con transmisión de DSports.
La serie llega abierta pero con saldo favorable para el equipo argentino, que en el primer chico disputado en La Bombonera logró imponerse por 1 a 0. Aquel resultado le permite a Boca administrar los tiempos y la urgencia del dueño de casa, aunque la diferencia de un solo gol deja la eliminatoria al límite frente a un rival de amplia jerarquía que se hace fuerte en condición de local.
Un elemento central del análisis pasa por el despliegue del eje medio de Boca, donde la sociedad entre Leandro Paredes y Santiago Ascacibar asoma como la clave para disputarle la tenencia de la pelota al conjunto paulista y frenar su embate inicial. Enfrente, la principal amenaza para el fondo xeneize será un viejo conocido: el delantero argentino Jonathan Calleri, referente del ataque del Tricolor que buscará hacer valer la ley del ex en un cruce cargado de tensión política y deportiva.
En cuanto a las posibilidades matematicas de clasificación, a Boca le alcanzará con cualquier victoria o empate para inscribir su nombre entre los cuatro mejores del certamen continental. En caso de que San Pablo se imponga por un gol de diferencia, la serie se resolverá directamente desde el punto del penal, mientras que un triunfo local por dos o más tantos significará la eliminación del equipo argentino.
Con la ilusión continental como gran objetivo del año, el equipo del Vasco Arruabarrena afronta 90 minutos trascendentales donde el temple táctico resultará determinante. Sostener el orden en los primeros minutos en el Morumbí definirá si Boca puede gestionar su ventaja con solidez o si deberá sufrir ante un San Pablo obligado a tomar la iniciativa desde el comienzo.













