Una asociación de consumidores presentó una acción colectiva contra la plataforma de Mercado Libre. Advierten que el reclamo por tasas desproporcionadas podría abarcar a siete millones de usuarios y pedir la devolución de los cobros de los últimos tres años.
La Justicia comercial porteña fue el escenario elegido para un golpe judicial directo al corazón financiero de Mercado Pago. La Asociación de Consumidores Financieros de la República Argentina (ACFRA) promovió una demanda contra la firma titular de la billetera virtual por el cobro de tasas de interés que, según estimaciones del organismo, superan un escalofriante 1.300% anual. La presentación busca frenar una práctica considerada abusiva y obligar a la empresa a devolver las sumas percibidas de manera indebida.
La acción legal, radicada en el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 24 de la Ciudad de Buenos Aires por el abogado Diego Espasandín, tuvo su origen en las denuncias individuales de dos usuarias que se asfixiaron financieramente tras tomar créditos en la plataforma. Sin embargo, el reclamo no se limita a un conflicto individual: apunta formalmente contra Mercado Libre S.R.L. con un alcance colectivo. El objetivo central de la demanda exige auditar los costos financieros aplicados durante los últimos tres años y restituir los recargos desproporcionados a los clientes afectados.
El avance del expediente se produce en un escenario de creciente fragilidad económica para los hogares argentinos, donde el deterioro del poder adquisitivo y la alta morosidad empujaron a millones de personas a financiar gastos cotidianos mediante billeteras digitales. Tras la aceleración del crédito a comienzos del mandato de Javier Milei y la posterior desaceleración inflacionaria, los costos del endeudamiento familiar se mantuvieron en niveles prohibitivos, generando un fenómeno en el que los vencimientos no pagados se acumulan de forma exponencial.
El dato más revelador de la presentación radica en la escala potencial de la maniobra y la brecha abismal con el sistema financiero tradicional. Mientras los bancos mantuvieron una Tasa Efectiva Anual promedio del 89,2% para créditos personales —según datos de la consultora 1816—, Mercado Pago aplicó recargos que multiplicaron quince veces ese valor, alcanzando el 1.300%. Además, la demanda de ACFRA calcula que una resolución favorable podría sentar un precedente directo para unos siete millones de usuarios en todo el país que enfrentaron cargos similares en sus cuentas.
De cara a los próximos pasos institucionales, la clave estará en la decisión del juez a cargo sobre la legitimación colectiva de la demanda. De ser admitida bajo la figura de acción de clase, el Juzgado Comercial N° 24 obligará a la empresa fundada por Marcos Galperin a someter sus algoritmos de refinanciación y esquemas de tasa a peritajes contables severos. Un fallo en contra no solo impondría un multimillonario desembolso por la devolución retroactiva de tres años de cobros, sino que alteraría el modelo de negocio crediticio de las fintech en la Argentina.
En definitiva, la demanda pone sobre la mesa el fino límite entre la inclusión financiera y la vulneración de los derechos del consumidor en momentos de asfixia económica. Con un sistema bancario tradicional que en el último período compensó $16,1 billones en morosidad mediante tasas elevadas, las billeteras digitales operaron en una zona gris de regulación que ahora la Justicia deberá auditar. La resolución de este expediente determinará si las comisiones astronómicas aplicadas a usuarios endeudados fueron un libre acuerdo de partes o un exceso punible por la ley.














