
Este sábado 8 de agosto los argentinos monitorean con atención las cotizaciones del dólar en sus distintas variantes. El tipo de cambio oficial opera en los bancos en un contexto que desde abril de 2025 permite la compra de divisas sin los límites que rigieron durante años, una modificación estructural que alteró las reglas del mercado cambiario local y redujo parte de la presión sobre el mercado paralelo.
El dólar blue, que históricamente funcionó como barómetro del humor económico popular, mantiene su seguimiento masivo pese a la mayor libertad cambiaria vigente. La brecha entre el oficial y el paralelo, que en otros momentos llegó a ser escandalosa, se redujo considerablemente desde la implementación del nuevo esquema, aunque los analistas advierten que la estabilidad depende en gran medida de las reservas del Banco Central y del contexto internacional.
Desde la apertura del cepo cambiario dispuesta por la administración nacional, el comportamiento del mercado cambió de manera significativa. Los ahorristas minoristas recuperaron acceso directo a la divisa estadounidense a través del sistema bancario formal, lo que derivó en una migración parcial de operaciones que antes se realizaban en el circuito informal. Sin embargo, el blue no desapareció del mapa y sigue siendo referencia para sectores no bancarizados.
La evolución del tipo de cambio en las próximas semanas estará condicionada por factores como la negociación con organismos internacionales, el ingreso de divisas del agro y las expectativas de inflación. Los economistas consultados por distintos medios coinciden en que la estabilidad cambiaria será uno de los termómetros más sensibles de la economía argentina en el segundo semestre de 2026.















