Un relevamiento legal sobre 15 años de carrera determinó la fortuna acumulada desde Disney hasta la actualidad. Pese a que la cantante presentó una distribución de fondos para sus padres y su hermano, Alejandro Stoessel se niega a firmar.
La ruptura profesional entre Tini Stoessel y su entorno familiar derivó en un conflicto económico de escalas millonarias. Una auditoría encargada por los nuevos abogados de la artista determinó que la masa patrimonial acumulada durante sus 15 años de trayectoria alcanza los 89 millones de dólares. El informe, dado a conocer en el programa LAM por la pantalla de América TV, expuso la decisión de la cantante de reestructurar de manera definitiva el control de sus finanzas y separar la gestión comercial de la tutela de su padre, Alejandro Stoessel.
El borrador del acuerdo patrimonial redactado por los letrados de la cantante asigna a Tini el 70% de la masa total, garantizándole la liquidez exclusiva y el 100% de los derechos sobre su catálogo musical, marcas registradas, regalías y contratos publicitarios presentes y futuros. En el esquema presentado, su padre recibiría un 15% en concepto de indemnización por su historial de gestión comercial, junto con la mitad pro indiviso de una casa en San Isidro. El 15% restante se divide entre su madre, Mariana Muzlera (10%, sumado al otro 50% de la vivienda y vehículos), y su hermano, Francisco Stoessel, con un 5%.
La auditoría abarcó toda la carrera de la estrella pop, desde sus inicios infantiles en la serie Violetta producida por Disney hasta las millonarias recaudaciones de su reciente tour Futttura. Durante más de una década y media, Alejandro Stoessel no solo ejerció como padre sino como mánager general y arquitecto del negocio, administrando la totalidad de los ingresos en una estructura familiar que hasta ahora no había sido objeto de una revisión legal externa.
Sin embargo, la propuesta tropezó con una resistencia frontal: el propio Alejandro Stoessel rechazó el documento y se niega categóricamente a firmar el traspaso de poder. En el entorno del empresario aseguran que la cifra de 89 millones de dólares planteada por los auditores es irrisoria y desmedida, al punto de sostener que ni figuras globales como Dua Lipa manejan ese nivel de liquidez. A la par, el padre de la artista desconfía del nuevo equipo de letrados que asesora a su hija, a quienes señala como profesionales poco confiables que habrían incentivado la ruptura.
Con la negociación paralizada por la negativa del exmánager, el conflicto ingresó en un terreno de incertidumbre legal e institucional. Sin la firma del documento de indemnización, la división de bienes permanece en suspenso formal, lo que abre el interrogante sobre si las partes podrán destrabar el acuerdo por vía extrajudicial o si la controversia por la rendición de cuentas derivará en un expediente de resolución colectiva o judicial.
El intento de Tini Stoessel por tomar las riendas absolutas de su patrimonio deja al descubierto las complejas fricciones que surgen cuando los negocios familiares a gran escala chocan con la autonomía profesional. Más allá del desenlace administrativo de los contratos, la disputa por el control del imperio comercial marca un punto de no retorno en la relación entre la referente de la música urbana y su círculo íntimo.















