Tras ganar la Campeones Cup con Inter Miami, el mediocampista habló sobre el adiós del 10 con la Selección Argentina, programado para el 6 de octubre frente a Benín.
La cuenta regresiva para el último baile de Lionel Messi con la Selección Argentina ya comenzó y Rodrigo De Paul le puso palabras al vacío que dejará la partida del capitán. Tras consagrarse campeón de la Campeones Cup con Inter Miami, el mediocampista rompió el silencio sobre el partido despedida fijado para el próximo 6 de octubre en el estadio Monumental frente a Benín, un encuentro que marcará el cierre definitivo de la era más gloriosa del fútbol nacional.
El calendario internacional ya tiene la fecha sellada para lo que será una jornada cargada de homenajes en Núñez. Para ese compromiso, De Paul y Giovani Lo Celso contarán con un permiso especial para sumarse exclusivamente a la despedida de Messi frente al seleccionado africano, quedando ambos al margen de los compromisos ante Bolivia y Burkina Faso. La prioridad institucional y deportiva está puesta de lleno en garantizar que la guardia pretoriana del 10 esté completa en su última función.
La sociedad entre Messi y De Paul trascendió el vestuario y se transformó en la columna vertebral del ciclo de Lionel Scaloni. Con la camiseta albiceleste compartieron hasta el momento 48 partidos y acumulan 3.436 minutos en cancha, alcanzando los cuatro títulos mayores que devolvieron la gloria al país: dos Copas América, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022. La química deportiva continuó luego en la MLS, donde el volante ya sumó dos estrellas más junto al rosarino y formó parte de los últimos seis trofeos de su carrera.
“No me lo puse a pensar porque siento que va a ser muy emocionante. Vamos a despedir al que nos dio tantas alegrías, al que nos dio ilusión. Ojalá ese día pueda llevarse toda la emoción que sembró durante veinte años”, confesó De Paul. Sus declaraciones exponen la dificultad interna del plantel para procesar la salida del líder futbolístico y espiritual, a quien el propio mediocampista custodió tácticamente a lo largo de un ciclo histórico que alcanzará los 49 partidos compartidos en la Selección.
De cara a lo que viene, la AFA y el cuerpo técnico deberán encarar una doble transición: por un lado, la organización logística y de seguridad para una fiesta despedida que colmará el Monumental; por el otro, el desafío futbolístico inmediato de rearmar una estructura que no contará más con Messi tras el duelo con Benín. Aunque De Paul y el astro rosarino continuarán compartiendo vestuario en la liga estadounidense, la Albiceleste entrará en una nueva etapa sin su máximo referente en el campo.
El 6 de octubre bajará el telón para dos décadas de Lionel Messi vistiendo la celeste y blanca, y las palabras de De Paul reflejan el clima con el que el plantel campeón del mundo vivirá esa noche histórica. El Monumental será testigo del final de una sociedad irrepetible que no solo llenó las vitrinas, sino que redefinió la relación entre el público y su seleccionado nacional.














