El defensor central de Vélez colisionó con Tomás Marchiori durante el empate ante Newell's y debió ser intervenido quirúrgicamente en el Sanatorio de la Mujer, donde permanece internado en terapia intensiva.
Emanuel Mammana debió ser intervenido quirúrgicamente de urgencia en Rosario luego de sufrir un traumatismo severo en el hemitórax derecho que derivó en la fractura de seis costillas y un neumotórax. El episodio ocurrió durante el complemento del empate 1-1 entre Vélez Sarsfield y Newell’s Old Boys, cuando el zaguero central impactó fuertemente contra su propio arquero, Tomás Marchiori, en una maniobra defensiva dentro de su área.
Tras salir en camilla a los 11 minutos del segundo tiempo con visibles muestras de dolor, la gravedad del cuadro obligó a su traslado directo en ambulancia desde el vestuario del estadio Marcelo Bielsa hacia el Sanatorio de la Mujer. Allí, el cuerpo médico le colocó un tubo de avenamiento pleural para drenar el aire acumulado entre la parrilla intercostal y el pulmón. Desde la institución de Liniers confirmaron que el futbolista se encuentra estable, aunque alojado en la unidad de cuidados intensivos bajo estricto monitoreo.
La desafortunada acción se desencadenó a partir de un tiro libre ejecutado por Facundo Guch a favor del conjunto rosarino. Marchiori salió con vehemencia a despejar el balón con los puños a la altura del punto penal y, en la inercia del movimiento, impactó con su rodilla de lleno sobre el costado derecho del cuerpo del exdefensor de River, provocándole la lesión inmediata que lo dejó tendido sobre el césped sin posibilidades de continuar.
El impacto del hecho tomó por sorpresa incluso a los propios protagonistas en el campo de juego, donde Marchiori declaró tras el silbatazo final que esperaba que no fuera nada grave. Sin embargo, horas más tarde, el presidente del club, Fernando Berlanga, aportó precisión sobre la complejidad del cuadro en diálogo con DSports: detalló que las múltiples fracturas costales tuvieron un leve desplazamiento que generó una peligrosa burbuja de aire contra el pulmón, lo que aceleró la decisión de operarlo en Rosario sin margen para especulaciones.
El protocolo médico indica que el marcador central permanecerá internado y en observación en la ciudad santafesina durante un lapso mínimo de 48 horas. Aunque la directiva evaluó la chance de trasladarlo a la Ciudad de Buenos Aires, los especialistas desaconsejaron cualquier tipo de movimiento inmediato debido a la condición pulmonar. Una vez estabilizada la función respiratoria, los médicos determinarán si las fracturas costales requerirán una segunda intervención quirúrgica para su consolidación definitiva.
La baja de Mammana representa un impacto de lleno en la estructura deportiva del equipo de Liniers, que en la misma jornada vio escapar dos puntos clave en tiempo de descuento en su carrera por asegurar un cupo en la próxima Copa Libertadores. El zaguero afrontará ahora un prolongado período de rehabilitación alejado de las canchas, condicionado por los tiempos que demanden el sellado pleural y la consolidación ósea de su tórax.













