
Un abogado que representa a una de las víctimas reveló que las denuncias presentan similitudes que apuntan a una conducta sistemática por parte del profesional.
Un ginecólogo está siendo investigado tras múltiples denuncias de pacientes que lo acusan de violencia obstétrica y maltrato durante las consultas. Uno de los comentarios que trascendió en el expediente resultó especialmente impactante: ante una paciente que concurrió por un problema de salud, el médico habría respondido que su problema era «la falta de relaciones sexuales», según publicó Diario Norte.
Hernán Cordón, abogado que representa a una de las denunciantes, señaló que los testimonios recabados presentan similitudes llamativas entre sí. Según su análisis, esa coincidencia de relatos apunta a una conducta reiterada y no a episodios aislados, lo que podría reforzar la hipótesis de un patrón sistemático de maltrato hacia las pacientes.
Las denuncias por violencia obstétrica y de género en contextos médicos tienen en Argentina un marco legal específico: la Ley 25.929 de Parto Humanizado y la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres establecen derechos concretos de las pacientes y obligan a los profesionales a garantizar un trato digno. Que comentarios como el documentado sean parte de una consulta médica constituye una potencial violación de esas normas.
El detalle más revelador no es solo la agresividad del comentario en cuestión, sino lo que sugiere sobre la dinámica de poder en el consultorio: un profesional de la salud que responde así ante una paciente que busca atención médica no solo falla éticamente, sino que utiliza la asimetría de la relación médico-paciente para humillar. Eso es exactamente lo que la ley busca prevenir.
El caso está en etapa de investigación. Si los testimonios se consolidan y la Justicia establece que existe un patrón de conducta, el profesional podría enfrentar sanciones penales además de eventuales medidas disciplinarias del Colegio Médico provincial. Aún no hay acusación formal confirmada públicamente.
Mientras la causa avanza, el caso instala una vez más el debate sobre los mecanismos de control del ejercicio médico y sobre la dificultad que enfrentan las pacientes para denunciar a profesionales de la salud. La coincidencia entre testimonios es, por ahora, el dato más fuerte con el que cuenta la investigación.














