
En la segunda audiencia del juicio oral, los fiscales describieron la maniobra que habría permitido que el lavado de activos tuviera éxito dentro del esquema familiar.
El Tribunal Oral Federal N°5 celebró la segunda audiencia del juicio por Hotesur y Los Sauces, con Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo Kirchner como acusados de asociación ilícita y lavado de dinero. En esta instancia, la fiscalía expuso con mayor detalle la lógica interna del esquema que, según la acusación, permitió blanquear fondos de origen ilícito a través de las empresas hoteleras de la familia.
Los fiscales argumentaron que la maniobra fue diseñada para garantizar el éxito del lavado, aunque TN no precisó los nombres de los fiscales actuantes ni las cifras específicas mencionadas en la audiencia. El eje del planteo acusatorio es que las empresas Hotesur S.A. y Los Sauces S.A. recibieron pagos de alquiler de empresas vinculadas al empresario Lázaro Báez, dinero que según la fiscalía provenía de la corrupción en la obra pública santacruceña.
Este caso tiene una historia judicial larga. Las investigaciones se iniciaron durante el gobierno de Mauricio Macri y acumularon años de disputas procesales, recusaciones de jueces, planteos de nulidad y recursos de la defensa que retrasaron el debate oral. Recién ahora, en 2026, el juicio llegó a su etapa oral, con CFK y su hijo sentados formalmente como acusados ante el tribunal.
Lo más significativo de esta audiencia es que la fiscalía no solo acusó de lavado sino de asociación ilícita, una figura que implica la existencia de una organización con roles definidos y continuidad en el tiempo. Esa calificación, si prospera, tiene consecuencias penales más graves que el lavado simple y refuerza la tesis de un esquema estructurado y no de operaciones aisladas.
La defensa de los Kirchner todavía no presentó su réplica en profundidad. Las próximas audiencias serán el espacio donde los abogados defensores buscarán desmontar la hipótesis fiscal. Es posible que introduzcan planteos sobre la validez de las pruebas, la independencia del tribunal o la naturaleza comercial legítima de los contratos de alquiler cuestionados.
El juicio por Hotesur y Los Sauces es uno de los procesos penales más importantes de la política argentina reciente. Una condena a CFK en esta causa, sumada a otras sentencias previas, consolidaría un perfil judicial que condiciona su futuro político. Una absolución, en cambio, sería leída por el kirchnerismo como una reivindicación. Por ahora, el tribunal escucha y la sentencia está lejos.













