
El seleccionado argentino de fútbol para ciegos, bicampeón mundial, compartió entrenamientos y actividades con niños y vecinos de la ciudad termal antes de retirarse.
Los Murciélagos, la selección argentina de fútbol para ciegos, cerraron su período de preparación en Presidencia Roque Sáenz Peña con un partido de exhibición que reunió al plantel con la comunidad local. El encuentro fue el broche de una estadía que combinó entrenamientos de alta intensidad con actividades abiertas a niños y vecinos de la ciudad.
El equipo, conducido por su capitán —cuyo nombre no fue precisado en los detalles publicados—, utilizó las instalaciones de Sáenz Peña como base de concentración durante varios días. La ciudad termal, que ya viene consolidando su perfil como sede de eventos deportivos y turísticos de proyección nacional, sumó así otro antecedente de relevancia en su historial reciente.
Los Murciélagos son bicampeones mundiales en la disciplina y una de las selecciones más exitosas del deporte adaptado argentino. Su nivel de exigencia en los entrenamientos y el perfil internacional que cargan los convierten en una visita de alto impacto para cualquier comunidad que los recibe.
El dato más significativo del cierre de la estadía no es el partido en sí, sino el contacto directo con los chicos de la ciudad. Que jugadores de élite del deporte paralímpico compartan tiempo con niños de una ciudad del interior chaqueño tiene un valor pedagógico y simbólico que va más allá del resultado deportivo de una exhibición.
No hay confirmación oficial sobre si los Murciélagos regresarán a Sáenz Peña para futuras concentraciones, aunque la experiencia positiva podría abrir la puerta a una relación más estable entre el seleccionado y la ciudad. Eso dependerá de acuerdos entre la federación, el municipio y otros actores institucionales.
Con esta visita, Sáenz Peña ratifica su apuesta por el deporte como herramienta de desarrollo local. Los Murciélagos, por su parte, se llevaron kilómetros recorridos y un vínculo con una comunidad que los recibió con calidez. Para los chicos que los vieron entrenar y jugar, la experiencia difícilmente se borre con facilidad.














