
Tenía 74 años y llevaba tiempo luchando contra una enfermedad prolongada; la noticia conmovió a la localidad santafesina de Pujato y al mundo del fútbol argentino.
Eulalia Marzetti, madre del director técnico de la Selección argentina Lionel Scaloni, falleció a los 74 años tras atravesar una larga enfermedad. La noticia se conoció este miércoles y generó una ola de condolencias desde el mundo del fútbol y desde la política, que se sumaron al duelo de la familia y de la comunidad de Pujato, en la provincia de Santa Fe.
Marzetti era oriunda de Pujato, la misma localidad donde nació y se crió Scaloni. La enfermedad que la aquejaba se había extendido durante un período prolongado, lo que en los últimos tiempos había condicionado la agenda personal del entrenador, según informaron medios que siguen de cerca al cuerpo técnico de la Albiceleste. No trascendió el nombre de la enfermedad ni mayores detalles sobre las circunstancias del fallecimiento.
Scaloni asumió la conducción de la Selección argentina en 2018, en un momento de crisis institucional tras el Mundial de Rusia. Desde entonces llevó al equipo a ganar la Copa América 2021, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024, convirtiéndose en el técnico más exitoso de la historia reciente del fútbol argentino. Su figura trasciende ampliamente el plano deportivo.
La muerte de su madre ocurre en un período de actividad intensa para la Selección, que transita las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial 2026. La noticia impone una pausa humana en la agenda estrictamente futbolística y recuerda que detrás del ciclo más exitoso del seleccionado hay una historia personal y familiar que pocas veces sale a la superficie.
No hay información confirmada sobre si Scaloni pedirá licencia o ausencias en el cuerpo técnico en los próximos días por razones de duelo. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tampoco emitió un comunicado oficial al momento de esta publicación, aunque es previsible que lo haga en las próximas horas.
Eulalia Marzetti deja a un hijo que cambió la historia del fútbol argentino. Pujato, un pueblo de menos de 3.000 habitantes en el sur de Santa Fe, despide a una mujer que vivió para ver a su hijo levantar la Copa del Mundo.













