El organismo busca reordenar la entrega de insumos y el acceso a trámites digitales, mientras alerta sobre un dato operativo central: la suspensión total de la atención por WhatsApp desde comienzos de este año.
La obra social de los jubilados y pensionados, PAMI, lanzó una convocatoria urgente a sus afiliados para que verifiquen y actualicen sus datos personales en la plataforma digital. La medida busca normalizar los canales de contacto oficiales, garantizar la entrega de insumos médicos a domicilio y consolidar un esquema de validación de identidad para blindar las cuentas de los usuarios frente a la proliferación de estafas virtuales que afectan al sector pasivo.
El procedimiento se realiza a través del portal web oficial de la entidad o mediante la aplicación móvil Mi PAMI, ingresando en la solapa de Perfil y seleccionando Mis datos. Desde ese panel los usuarios pueden modificar de forma directa su teléfono celular, correo electrónico y domicilio de residencia —insumo crítico para la logística médica—, cambios que se confirman mediante un código enviado por SMS o e-mail. En tanto, para actualizar el domicilio legal, el estado civil o la información previsional, el organismo exige la presentación presencial o digital del DNI actualizado, certificados correspondientes o el último recibo de haberes.
Esta actualización masiva se transforma en un engranaje clave para el funcionamiento del ecosistema asistencial, ya que los beneficiarios dependen del sistema para la validación de recetas electrónicas, órdenes médicas, credenciales digitales, turnos y la consulta de la cartilla. Una inconsistencia en la dirección registrada puede frenar de inmediato el envío de insumos esenciales, mientras que un número telefónico desactualizado impide la recepción de alertas sobre trámites en las distintas Unidades de Gestión Local (UGL).
Sin embargo, detrás de esta exigencia técnica subyace un dato operativo e institucional determinante: desde el pasado 1° de enero de 2026, el asistente virtual PAME fue dado de baja definitivamente mientras se desarrolla una nueva versión, por lo que PAMI carece en la actualidad de cualquier canal de contacto o atención por WhatsApp. Por lo tanto, cualquier mensaje recibido por esa vía en nombre de la obra social constituye un intento de fraude. En paralelo, la conducción remarcó que el organismo jamás solicita claves, códigos de validación telefónicos, datos bancarios ni dinero para utilizar la aplicación.
Mientras se aguarda la puesta en marcha del nuevo canal automatizado, los afiliados deben encauzar la totalidad de sus gestiones digitales a través del sitio web seguro o la app, o bien de manera presencial obteniendo un turno previo en las agencias. Quienes no regularicen su información de contacto no solo corren el riesgo de sufrir interrupciones en el seguimiento de sus expedientes sanitarios, sino que quedan expuestos a maniobras de suplantación de identidad por parte de delincuentes que suelen aprovechar las campañas institucionales para engañar a los beneficiarios.
Para evitar caer en maniobras fraudulentas durante este proceso, PAMI remarcó que sus únicos canales directos de verificación son los perfiles oficiales en redes sociales que cuentan con la tilde azul de validación —@pami.org.ar en Instagram y Facebook, y @pami_org_ar en X— junto a la línea gratuita 138 (PAMI Escucha y Responde), disponible las 24 horas en todo el país. La indicación oficial es desestimar cualquier contacto por mensajería privada y realizar todas las modificaciones únicamente por las plataformas autorizadas.













