Operativos de emergencia sobre la Ruta Provincial N° 95 restablecieron el servicio de agua potable en Santa Sylvina y Coronel Du Graty luego de una jornada de severas complicaciones.
Una maniobra con maquinaria pesada de terceros provocó la fractura de un tramo troncal del Primer Acueducto a la vera de la Ruta Provincial N° 95, dejando sin suministro de agua potable a las poblaciones de Santa Sylvina y Coronel Du Graty. La contingencia obligó a la empresa estatal SAMEEP a desplegar un operativo de urgencia en el sudoeste chaqueño para contener la fisura, realizar los empalmes necesarios y comenzar el proceso de restitución del servicio en ambas localidades.
Las maniobras operativas se concentraron en las cercanías de Santa Sylvina, hasta donde se trasladaron cuadrillas técnicas procedentes de Zona III y de la base Fontana. El coordinador de la Zona III de la empresa hídrica, Omar Albornoz, precisó que la intervención demandó trabajos de alta intensidad en el conducto afectado para garantizar la hermeticidad del sistema. Tras completar las soldaduras y habilitar el paso del caudal, la firma provincial inició el llenado de cañerías para presurizar paulatinamente la red urbana.
El Primer Acueducto representa una infraestructura neurálgica para el abastecimiento de agua en el interior de Chaco, una zona estructuralmente expuesta a las inclemencias del clima y al estrés hídrico. Este tipo de accidentes sobre las trazas provinciales no son aislados y suelen encender las alarmas sobre la falta de planos de interferencia o señalización adecuada cuando empresas o particulares realizan movimientos de suelo cerca de conductos vitales.
El elemento más crítico de este episodio no responde al desgaste operativo de las instalaciones, sino a que la suspensión masiva del recurso básico fue desencadenada por el impacto de un agente externo no autorizado. Si bien el presidente de SAMEEP, Nicolás Diez, destacó la efectividad del personal ante la emergencia, el evento vuelve a exponer la vulnerabilidad de la infraestructura pública ante obras no coordinadas y el costo económico que recae sobre el Estado para subsanar negligencias privadas.
En las próximas horas, las cuadrillas mantendrán guardias pasivas para verificar que el agua alcance la presión adecuada en las conexiones domiciliarias y que no se registren fisuras secundarias por el golpe de ariete tras la reapertura. En el terreno institucional, resta resolver si la empresa estatal iniciará expedientes o acciones de reclamo hacia los responsables de la maquinaria para resarcir los gastos operativos desplegados durante el arreglo.
La restitución progresiva del caudal trae tranquilidad a las comunidades de Santa Sylvina y Coronel Du Graty, dos puntos urbanos altamente dependientes del correcto funcionamiento de esta red. La resolución del incidente deja asentada la urgencia de fortalecer los controles de catastro hídrico y vial sobre las rutas chaqueñas para evitar que descuidos de terceros dejen nuevamente sin servicio a miles de usuarios.














