
El gobernador confirmó que hay familias que se niegan a abandonar sus viviendas pese al avance del agua, y priorizó la continuidad escolar en los albergues.
El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, detalló las acciones que lleva adelante el gobierno provincial para asistir a las familias afectadas por la crecida del río Paraná. En paralelo, el Municipio de Barranqueras desplegó equipos de Protección Civil en la planta potabilizadora de SAMEEP para despejar la toma de agua y garantizar el suministro a la población.
Zdero explicó que una parte de las familias damnificadas optó por permanecer cerca de sus viviendas pese al avance del agua, lo que complica la logística de asistencia. El gobernador destacó que en los albergues habilitados se está garantizando atención sanitaria y que la prioridad es que los chicos no pierdan clases durante la emergencia.
La crecida del Paraná es un fenómeno cíclico que afecta de manera recurrente a las localidades ribereñas del Chaco, en particular a Barranqueras y Resistencia. Las inundaciones en estas zonas suelen desplazar a cientos de familias que viven en áreas bajas y que, en muchos casos, ya atravesaron situaciones similares en años anteriores, lo que explica en parte la resistencia a evacuarse.
La decisión de algunos vecinos de quedarse cerca de sus casas —y no en los albergues— es un dato que el gobierno no puede ignorar: implica que la asistencia no puede ser solo centralizada sino que debe llegar en el territorio, con equipos móviles y presencia directa en las zonas anegadas. Zdero reconoció esta realidad en sus declaraciones, lo que sugiere que el operativo se está adaptando sobre la marcha.
En los próximos días, la situación dependerá del comportamiento del nivel del río. Si el Paraná comienza a bajar, el retorno de las familias a sus viviendas podría organizarse de forma ordenada. Si la crecida se sostiene o avanza, el número de evacuados podría aumentar y la demanda sobre los sistemas de salud y educación en los albergues se intensificaría.
Mantener la planta potabilizadora de SAMEEP operativa es la columna vertebral de toda la respuesta: sin agua potable, cualquier otro esfuerzo de asistencia se complica exponencialmente. Que Barranqueras haya priorizado esa tarea desde el primer momento es, por ahora, el dato más alentador de un operativo que todavía está en pleno desarrollo.













