
La senadora eligió un tema de una artista históricamente enfrentada con el oficialismo para comunicar su diferencia con la Casa Rosada.
Patricia Bullrich, que conduce el bloque de La Libertad Avanza en el Senado, publicó un video en sus redes sociales musicalizado con una canción de Lali Espósito para marcar diferencias con el Poder Ejecutivo. La elección del tema no es casual: Lali fue durante meses una de las figuras más atacadas por Javier Milei y su entorno, lo que convierte la movida en un gesto político cargado de ironía.
El video fue difundido este jueves. Bullrich lo usó para comunicar una posición propia frente a la conducción del gobierno, en un contexto en que las tensiones internas dentro del espacio libertario vienen escalando. No trascendieron aún los detalles del contenido específico del mensaje ni qué tema puntual de la cantante fue seleccionado.
La relación entre Milei y Lali Espósito fue uno de los cruces más resonantes del primer año de gestión libertaria. El presidente la atacó públicamente en varias oportunidades, lo que generó una fuerte reacción en redes y en el mundo del espectáculo. La artista respondió sin esquivar y el episodio se instaló como símbolo de la tensión entre el gobierno y parte de la cultura popular.
El dato que resignifica el gesto de Bullrich es justamente ese: elegir a Lali como banda sonora de una crítica interna no es neutro. Es un guiño a sectores que el gobierno de Milei tensionó, y sugiere que la senadora está dispuesta a tomar distancia pública del núcleo duro del oficialismo aunque integre formalmente el mismo bloque.
De confirmarse una ruptura o un distanciamiento más explícito, el bloque de LLA en el Senado podría perder cohesión en un momento en que el oficialismo necesita votos para avanzar en su agenda legislativa. Por ahora es un escenario posible, no un hecho: Bullrich no anunció ningún quiebre formal ni cambio de posición estructural.
La jugada de Bullrich instala una señal de alerta dentro de LLA. Usar la voz de una artista que el propio Milei convirtió en enemiga simbólica es, cuanto menos, una declaración de independencia. Si ese mensaje fue calculado o impulsivo, el resultado es el mismo: la interna quedó expuesta ante el electorado.















