
El FBI alertó a las autoridades argentinas tras detectar las consultas; Gendarmería allanó domicilios y secuestró material durante el operativo.
Una investigación iniciada a partir de una alerta del FBI derivó en detenciones en la ciudad de Sáenz Peña, Chaco. Los aprehendidos habrían utilizado la plataforma de inteligencia artificial ChatGPT para formular consultas sobre cómo ejecutar tiroteos en establecimientos educativos, lo que encendió las alarmas de la agencia estadounidense y activó el contacto con las fuerzas de seguridad argentinas.
Gendarmería Nacional fue la fuerza que llevó adelante los allanamientos en Sáenz Peña. Durante los operativos, los efectivos secuestraron elementos que forman parte de la causa, aunque los detalles sobre el material incautado no fueron precisados en su totalidad por las fuentes oficiales. Las detenciones se concretaron como resultado directo de los procedimientos.
El caso muestra cómo las agencias de inteligencia norteamericanas monitorean el uso de herramientas de IA en búsquedas vinculadas a amenazas de violencia, incluso cuando esas consultas se realizan desde el exterior. El FBI tiene protocolos de cooperación con países de la región para este tipo de alertas, y Argentina activó el mecanismo con relativa rapidez.
El dato más perturbador del caso no es solo la consulta en sí, sino que los involucrados aparentemente creían que preguntarle a una IA sobre métodos de ataque era anónimo o inocuo. Las plataformas como ChatGPT tienen sistemas de detección de contenido sensible y, en ciertos casos, reportan actividad sospechosa a través de canales legales.
La causa está en etapa de investigación judicial. Los detenidos deberán responder ante la Justicia por los cargos que se determinen, que podrían incluir figuras vinculadas a la amenaza o la preparación de actos violentos, dependiendo de lo que se acredite en el proceso. No hay confirmación sobre si existía un plan concreto o si se trató de consultas sin acción ulterior.
El episodio en Sáenz Peña se suma a una serie de casos globales donde las herramientas de inteligencia artificial aparecen en el centro de investigaciones por amenazas a instituciones educativas. Que el hilo conductor haya sido una alerta del FBI a miles de kilómetros de distancia dice mucho sobre el alcance actual de la vigilancia digital.














