
El bloque oficialista en la Cámara baja rechazó el intento del Poder Ejecutivo de eliminar la cláusula de actualización automática para el pago a prestadores del sistema de discapacidad.
Los diputados de La Libertad Avanza generaron una fisura pública con la Casa Rosada al desmarcarse de la posición oficial en el debate de la ley de discapacidad. El bloque legislativo se negó a acompañar la eliminación de la actualización del pago a los prestadores, un punto que el Poder Ejecutivo impulsaba como parte de su política de ajuste del gasto.
El episodio se produjo durante la discusión parlamentaria del proyecto, donde los representantes del partido gobernante votaron o manifestaron públicamente una postura diferente a la instrucción que habría bajado el Ejecutivo. No es habitual que un bloque que responde a la conducción presidencial tome esa distancia en una votación sensible y con tanta exposición mediática.
El sistema de discapacidad en Argentina nuclea a cientos de miles de personas que dependen de prestaciones financiadas por el Estado: tratamientos de rehabilitación, escolaridad especial, transporte y asistencia. Los prestadores —clínicas, terapistas, centros educativos— vienen denunciando desde hace meses que los valores que reciben no se actualizan al ritmo de la inflación, lo que pone en riesgo la continuidad de los servicios.
El dato que cambia la lectura es que la ruptura no vino de la oposición sino del propio bloque de gobierno. Eso expone una tensión interna que la conducción de LLA había mantenido relativamente contenida hasta ahora, y sugiere que hay legisladores propios que consideran indefendible políticamente recortar actualizaciones en este sector específico.
El debate continuará en comisión y podría llegar al recinto en las próximas semanas. El escenario posible —no confirmado— es que el Ejecutivo negocie una redacción intermedia que preserve algún mecanismo de actualización para evitar una derrota más visible. Lo que es hecho confirmado es que el texto original que bajó el Ejecutivo no tiene los votos de su propio bloque.
La ley de discapacidad es uno de los temas con mayor sensibilidad social en el Congreso argentino. Que el primer quiebre visible entre LLA y la Casa Rosada ocurra precisamente en ese expediente no es un dato menor: le complica al Gobierno el relato de que el ajuste no afecta a los más vulnerables.













