
El bloque oficialista votó en contra de la posición del gobierno nacional, que buscaba eliminar la actualización automática de pagos a prestadores del sistema.
Los diputados de La Libertad Avanza protagonizaron un quiebre público con la Casa Rosada en el marco del debate parlamentario sobre la ley de discapacidad. El bloque se desmarcó de la postura del Poder Ejecutivo, que impulsaba la eliminación del mecanismo de actualización del pago a los prestadores de servicios para personas con discapacidad.
La ruptura quedó expuesta durante la sesión en la Cámara de Diputados, donde los legisladores libertarios no acompañaron la iniciativa que venía trabajada desde el Ejecutivo. El tema en disputa es sensible: involucra a miles de familias que dependen de prestadores privados habilitados para cubrir tratamientos, transporte y educación especial, entre otros servicios.
El sistema de prestaciones para personas con discapacidad en Argentina funciona con aranceles que el Estado financia a través del PAMI, obras sociales y el programa ANDIS. La actualización de esos aranceles ha sido históricamente un punto de conflicto, dado que los prestadores reclaman que los valores se rezagan frente a la inflación y amenazan con discontinuar servicios.
El dato que cambia la lectura de este episodio es que no se trata de una oposición al gobierno desde afuera, sino de un cortocircuito interno: los propios diputados del partido gobernante rechazaron la línea bajada por el Ejecutivo. Eso revela tensiones dentro del espacio oficialista que hasta ahora habían permanecido relativamente contenidas en la arena legislativa.
El debate sobre la ley de discapacidad continuará en el Congreso. La posición del Ejecutivo quedó debilitada tras no poder alinear a su propio bloque, lo que podría obligar al gobierno a renegociar la redacción o resignar ese punto del proyecto. Es un escenario posible, no confirmado, que dependerá de cómo procese LLA internamente esta fractura.
El episodio marca un antecedente: por primera vez de manera visible, los legisladores de La Libertad Avanza priorizaron una lectura propia del costo político sobre una instrucción del Ejecutivo. Si ese patrón se repite en otros temas sensibles, el gobierno de Milei deberá aprender a negociar con sus propios diputados, no solo con la oposición.













