El arquero de 22 años está en la mira de la Fiorentina, que evalúa sumarlo para suceder a David de Gea. En paralelo, la dirigencia negocia la extensión de su vínculo mientras sobrevuelan sondeos de otros gigantes europeos.
El futuro institucional y deportivo de Santiago Beltrán se convirtió en uno de los temas centrales de la agenda en River Plate. Mientras el joven arquero de 22 años negocia la extensión de su vínculo contractual, que actualmente se extiende hasta diciembre de 2027, el club de Núñez ya registra movimientos firmes desde el fútbol europeo, con la Fiorentina de Italia posicionándose como el principal interesado en ficharlo.
Las especulaciones tomaron dimensión internacional durante la semana pasada cuando el prestigioso medio deportivo Corriere dello Sport ilustró su portada con la figura del guardameta bajo el título "La vida después de De Gea", haciendo alusión a la búsqueda de un sucesor para el experimentado arquero belga. Según revelaron fuentes cercanas a la institución riverplatense, la entidad italiana estaría dispuesta a desembolsar una cifra cercana a los 20 millones de euros, un piso económico considerado innegociable por la Comisión Directiva para sentarse a negociar la salida de una de sus máximas promesas.
El interés del conjunto de Florencia no representa una novedad absoluta para la cúpula dirigencial encabezada por las autoridades del Monumental, que en los últimos meses también recibió sondeos informales desde el Atlético de Madrid y el Inter de Milán. Esta cotización exponencial se sustenta tanto en sus actuaciones bajo los tres palos del Millonario como en su reciente inserción en la dinámica de la Selección Argentina, donde integró el plantel comandado por Lionel Scaloni en los amistosos frente a Bolivia, Burkina Faso y Benín, además de acompañar a la delegación durante la gira previa por los Estados Unidos.
El dato que cambia la lectura del escenario actual radica en la gestión interna que llevan adelante los directivos con la agencia que representa al futbolista. A pesar del fuerte asedio económico del Viejo Continente y de la alta exposición mediática, ambas partes calificaron las conversaciones como "positivas", dejando entrever que la firma para blindar al arquero con una mejora salarial y una cláusula de rescisión acorde a su cotización internacional podría concretarse en el corto plazo.
Sin embargo, el presente de Beltrán también estuvo atravesado por momentos de alta tensión dentro del campo de juego, como ocurrió en el reciente empate 1-1 frente a Sarmiento en Junín. Sobre el cierre de ese encuentro, el arquero protagonizó un involuntario cruce con el capitán Nicolás Otamendi, quien le recriminó con dureza en pleno partido tras un rechazo defensivo, una situación que expuso innecesariamente al guardameta pero que este optó por resolver desde el silencio profesional.
Con la mira puesta en el próximo compromiso del campeonato local y con el mercado de pases europeo asomando en el horizonte, la dirigencia de River se mueve contrarreloj para asegurar la continuidad de su joya. La resolución de este conflicto contractual determinará si el club logra retener a su arquero titular o si se prepara para una transferencia histórica que marcará el pulso financiero de la institución en el corto plazo.














