El dirigente de la UTEP respaldó la candidatura presidencial del gobernador bonaerense ante una eventual inhabilitación de Cristina Kirchner. En paralelo, el gabinete provincial teje alianzas con intendentes enfrentados a La Cava y a Máximo Kirchner.
El tablero de la interna peronista sumó este fin de semana movimientos de alto voltaje político con el respaldo explícito de Juan Grabois a la candidatura presidencial de Axel Kicillof y una serie de gestos territoriales del gobernador bonaerense que desafían el cerco de La Cámpora. La jugada del dirigente social se produce en un momento de máxima tensión con el sector que encabeza Máximo Kirchner, que mantiene su apuesta inquebrantable a la centralidad electoral de la expresidenta.
La confirmación del alineamiento se concretó durante una recorrida compartida en la parroquia Nuestra Señora de La Cava, ubicada en San Isidro, de la que participaron el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, su par de Gobierno, Cristina Álvarez Rodríguez, y la diputada nacional Fernanda Miño. Allí, Grabois dejó en claro que su espacio considera a Kicillof como la mejor opción nacional si las circunstancias judiciales impiden una nueva postulación de Cristina Kirchner, diferenciándose de la postura inflexible de la conducción partidaria tradicional.
El trasfondo de esta reconfiguración expone las profundas diferencias estratégicas que atraviesan al peronismo de cara a las próximas elecciones legislativas y ejecutivas. Mientras dirigentes camporistas como Oscar Parrilli y Mayra Mendoza descalifican cualquier alternativa e insisten en que 'Cristina es la única que puede frenar a Milei', el sector alineado con Kicillof presiona para ordenar la oferta electoral bajo argumentos pragmáticos y de gestión territorial, a la espera de un pronunciamiento internacional sobre la situación judicial de la exmandataria que podría demorarse hasta noviembre.
Lo llamativo de la jugada de Grabois no es solo su distanciamiento táctico del operativo clamor camporista, sino su metodología: el líder de la UTEP aclaró que no se trata de una incorporación orgánica al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) ni de un cheque en blanco, ya que anticipó disputas locales por la renovación dirigencial en municipios y gobernaciones. Para sostener esta construcción transversal, Grabois organizará una jornada programática en Ciudad Universitaria el próximo 24 de octubre, convocando a dirigentes del kirchnerismo, el massismo e incluso a sectores extrapartidarios bajo la máxima de que 'no hay candidato sin programa'.
En simultáneo con el guiño del referente social, el armado político del gobernador profundizó su estrategia de ampliación territorial con gestos hacia dirigentes que históricamente caminaron por la cornisa del peronismo orgánico. En Esteban Echeverría, el ministro Larroque compartió un acto de entrega de equipamiento escolar con el intendente Fernando Gray, un histórico opositor a la conducción de Máximo Kirchner y con quien la mesa chica kicillofista busca tejer acuerdos indispensables tras los casi 80 mil votos cosechados por el jefe comunal en elecciones pasadas.
La apuesta por sumar a actores distanciados del núcleo duro cristinista —que también incluye polémicos guiños recientes hacia figuras como Santiago Cúneo— desnuda la premisa que impera en La Plata: 'Si otra vez nos dividimos en varios pedazos es porque queremos perder'. Con la mira puesta en el Día de la Lealtad, donde Grabois confirmó que dirá presente frente al domicilio de Cristina Kirchner, el peronismo bonaerense transita una lenta e irreversible transición hacia definiciones electorales donde la calculadora y la supervivencia política empiezan a pesar más que la disciplina dogmática.














