Boca Juniors está a punto de sumar un delantero de experiencia internacional: Enner Valencia, de 36 años, se realizará los exámenes médicos de rigor y, si todo sale bien, firmará un contrato por una temporada con opción a otra. El ecuatoriano, goleador histórico de su selección, llega al Xeneize para cubrir una vacante que el club arrastra desde hace tiempo: la de un nueve definidor y consistente.
Valencia tiene un historial que lo respalda. Surgido en el fútbol ecuatoriano, tuvo pasos por la Premier League inglesa con West Ham y Everton, y por la Süper Lig turca con Fenerbahçe, donde fue una de las figuras más destacadas durante varios años. Su llegada al fútbol argentino representa un desafío diferente, en una liga exigente y ante una hinchada que no perdona la sequía ofensiva.
Lo llamativo de su historia personal es que, según revelan quienes lo conocen, Valencia se crió sin sueños de fútbol profesional. No fue un niño obsesionado con llegar a Primera: el deporte lo fue encontrando a él, y su carrera se construyó desde la disciplina y el trabajo más que desde una vocación temprana. Esa narrativa lo convierte en un perfil diferente al del delantero estrella clásico.
Si supera los estudios médicos y la operación se concreta, Valencia podría estar disponible para los próximos compromisos del Xeneize en el Torneo Clausura 2026. Boca necesita puntos y goles para no quedar descolgado en la tabla, y la incorporación de un delantero de jerarquía probada a nivel internacional puede marcar una diferencia real en el tramo decisivo de la competencia.















