Un estudio de D'Alessio IROL – Berensztein al cumplirse 1.000 días de gestión ubica al Presidente lejos del podio y muestra que ni siquiera lidera las preferencias entre los votantes libertarios.
Al cumplirse 1.000 días de gestión libertaria, un informe nacional de opinión pública expuso un severo desgaste político para el Poder Ejecutivo: el presidente Javier Milei quedó relegado al octavo puesto en una medición de imagen de 19 dirigentes nacionales, mientras que de la totalidad de la clase política evaluada solo un exfuncionario logró saldo positivo.
El relevamiento de la consultora D'Alessio IROL – Berensztein, realizado a 800 personas en todo el país entre el 28 y el 30 de agosto, arrojó que el único dirigente con más apoyos que rechazos fue el exjefe de Gabinete Guillermo Francos, quien cosechó un 45% de imagen positiva contra un 44% de negativa. Detrás se alinearon la senadora libertaria Patricia Bullrich (+43%) y la diputada de izquierda Myriam Bregman (+40%). Más abajo figuraron el gobernador bonaerense Axel Kicillof (+40%), Jorge Macri (+39%), Mauricio Macri (+38%) y Diego Santilli (+37%), antes de llegar al jefe de Estado, quien anotó un 34% de adhesión y un 57% de desaprobación.
La caída del mandatario en el ranking coincide con la consolidación de un clima social predominantemente crítico en materia económica. Según el sondeo, la evaluación sobre la gestión del Gobierno nacional se mantiene estable con un 58% de valoración negativa frente a un 40% de apoyo, habiendo tocado piso entre abril y mayo. Al analizar la coyuntura, un 66% de los encuestados afirmó que la situación económica está peor que el año anterior, mientras que el encarecimiento de los servicios públicos lidera las preocupaciones ciudadanas con el 60%, superando a la pérdida del poder adquisitivo (59%) y la incertidumbre económica (58%).
El dato políticamente más sugestivo que esconde la medición radica en que Milei perdió el liderazgo incluso en su propio núcleo duro de votantes. Entre quienes optaron por La Libertad Avanza, la figura con mejor imagen positiva es Patricia Bullrich con un contundente 89%, seguida por Francos (+81%) y Santilli (+77%), desplazando al propio Presidente a un inédito cuarto lugar con el 76% de aval interno. Paralelamente, en la parte más baja del espectro general se ubicó el ministro de Defensa, Carlos Presti, con apenas 18% de imagen positiva condicionado por un 39% de desconocimiento, al tiempo que el senador Martín Lousteau registró el diferencial más adverso del estudio, con un rechazo del 71%.
Este reordenamiento en las preferencias populares plantea un desafío directo para las aspiraciones políticas de la Casa Rosada con miras a las próximas batallas electorales y parlamentarias. El protagonismo de figuras con perfil propio y la dispersión del respaldo oficialista en dirigentes aliados obligarán al entorno presidencial a reconsiderar la estrategia de centralidad absoluta que venía ejerciendo Milei, especialmente cuando referentes de la oposición sostienen niveles de adhesión superiores a los de ministros o colaboradores clave del Gabinete.
Con un único dirigente en terreno positivo sobre un abanico de 19 referentes de distintas fuerzas, el estudio confirma un descontento social transversal que desborda las fronteras partidarias. La pérdida de hegemonía del Presidente dentro de su propia base electoral deja planteado un escenario de reconfiguración interna y alerta a una gestión que atraviesa sus 1.000 días con un marcado deterioro en el acompañamiento popular.














