El gobernador bonaerense recorre su sexta provincia, firma acuerdos bilaterales y busca capitalizar el malestar yerbatero mientras alista su plenario nacional.
Axel Kicillof desembarca este miércoles en Misiones en lo que representa su sexta visita a una provincia del interior, un movimiento estratégico con doble impacto: exhibir volumen federal frente a las políticas de Javier Milei y acelerar la consolidación de un armado territorial propio en plena puja por la conducción del peronismo.
En Posadas, el gobernador bonaerense mantendrá una reunión de trabajo con su par Hugo Passalacqua para suscribir convenios de cooperación institucional. La comitiva que lo acompaña incluye a sus ministros Carlos Bianco, Andrés Larroque y Javier Rodríguez, además del intendente Mariano Cascallares. La agenda oficial contempla visitas a una escuela de innovación, una planta de biotecnología y las instalaciones de la yerbatera Cooperativa Las Tunas en Apóstoles, para culminar con un acto partidario en la sede del PJ misionero, conducido por Christian Humada.
La escala en la tierra colorada se suma a las recorridas previas por Tierra del Fuego, Corrientes, Córdoba, Chaco y La Pampa. Este despliegue responde a la necesidad de Kicillof de proyectar alcance nacional mientras la tensión con Máximo Kirchner y el núcleo duro del Instituto Patria continúa latente, aun tras los intentos de tregua partidaria. En paralelo, Passalacqua transita un proceso similar tras imponerse en la pulseada local contra Carlos Rovira, el caudillo que manejó el poder provincial durante dos décadas y que hoy sostiene puentes con la Casa Rosada.
El paralelismo entre ambos mandatarios no es disimulado en La Plata, donde resumen la premisa rectora con una sentencia: quien gana las elecciones ejerce el liderazgo. Al mismo tiempo, la visita a los productores de Apóstoles busca capitalizar el descontento regional luego del tenso paso de Milei por Puerto Iguazú, donde pequeños yerbateros lo recibieron con protestas. Ese giro también tiene correlato parlamentario: los cuatro diputados nacionales que responden a Passalacqua en el bloque Argentina Federal ya actúan en sintonía opositora en la Cámara baja.
Tras su paso por el Litoral, Kicillof encabezará el próximo 19 de septiembre un plenario nacional en la sede de la UTN en Villa Domínico bajo la consigna 'A organizar la esperanza'. La convocatoria funcionará como una demostración de fuerza federal explícita de su mesa chica, orientada a calibrar respaldos gremiales, sectoriales e institucionales antes de que comience formalmente la discusión por las listas y las candidaturas.
Al tender puentes con gobernadores que ganaron autonomía frente a sus antiguos jefes políticos, Kicillof profundiza un esquema de poder que desafía la verticalidad tradicional del espacio opositor. El resultado de este armado definirá si logra erigirse como el polo articulador de un frente federal contra el programa libertario o si este camino propio terminará por precipitar un quiebre definitivo dentro del peronismo.














