El plantel acumula casi 1.500 minutos sin que sus atacantes conviertan, arrastrando a la Academia al último puesto de su zona y desatando el malestar de los hinchas con la dirigencia y el cuerpo técnico.
Racing Club atraviesa una profunda crisis deportiva en el Torneo Clausura que tiene como síntoma más alarmante la sequía goleadora de sus delanteros, quienes acumulan casi 1.500 minutos sin convertir. El equipo dirigido por Juan Pablo Vojvoda marcha último en la Zona B, sumergido en un bajísimo nivel futbolístico que rompió el idilio de los hinchas con el plantel y desató cuestionamientos directos hacia la comisión directiva y la secretaría técnica por el armado del equipo.
El diagnóstico numérico es devastador: la Academia apenas cosechó 5 de los 24 puntos en juego y marcó solamente siete goles en lo que va del torneo, de los cuales uno solo fue obra de un delantero. El autor de ese único grito fue Duván Vergara, el pasado 1° de agosto frente a Tigre. Desde entonces, la rotación de atacantes dispuesta por Vojvoda no ha dado resultados: Tomás Conechny (355 minutos), Lautaro Díaz (388), Adrián Martínez (291), Alberto Campo (73), Elías Torres (47), Francisco Fraga (36) y el ya transferido Santiago Solari (157) configuran un acumulado de 1.478 minutos de anemia ofensiva absoluta.
Esta alarmante falta de contundencia contrasta de manera brutal con el pasado reciente de la institución de Avellaneda. En 2024, bajo una racha arrolladora que coronó al equipo en la Copa Sudamericana, Racing anotó 103 goles, quebrando la barrera de la centena por sexta vez en su historia. En 2025, ya bajo la gestión de Diego Milito y con la obtención de la Recopa Sudamericana, la efectividad se mantuvo alta con 78 gritos. Sin embargo, este 2026 expone un desplome vertical con apenas 43 tantos convertidos en lo que va del año, reflejo de un primer semestre opaco y un inicio de Clausura catastrófico.
El caso de Adrián "Maravilla" Martínez es el reflejo más fiel de este declive y esconde un trasfondo de indisciplina que condicionó su temporada. El goleador estrella, que en 2024 metió 30 goles en 49 partidos metiéndose en el top ten histórico del club, y que en 2025 aportó 22 tantos, apenas registra 9 gritos en 27 encuentros este año. Las recurrentes ausencias de Martínez, provocadas por expulsiones absurdas en los playoffs del Apertura ante Rosario Central y en la cuarta fecha del Clausura contra Argentinos Juniors, le costaron cuatro fechas de suspensión y cortaron un ritmo competitivo que jamás pudo recuperar, anotando solo un gol en todo el semestre ante Defensa y Justicia por Copa Argentina.
De cara al futuro inmediato, la dirigencia busca revertir esta sequía con la incorporación del extremo Leandro Córdoba, quien asoma como una variante urgente para el famélico ataque de Vojvoda. A la Academia le quedan por delante nueve partidos garantizados para maquillar el semestre: ocho compromisos correspondientes al torneo local —donde buscará el milagro de clasificar entre los ocho primeros de su zona— y el cruce clave por los cuartos de final de la Copa Argentina.
La autocrítica de Martínez tras la última derrota frente a Atlético Tucumán expone que la presión interna en Avellaneda ya es insostenible en un club obligado institucionalmente a pelear cada frente. La alarmante pérdida de jerarquía en el área rival no solo amenaza con clausurar tempranamente la participación de Racing en el plano local, sino que pone bajo la lupa la continuidad de un proyecto futbolístico que pasó del superávit de copas y goles a la pobreza absoluta en apenas unos meses.














