El Presidente encabeza una jornada de trabajo con su Gabinete y la bancada de La Libertad Avanza para alinear la estrategia parlamentaria, en medio de la presión de Karina Milei a las fuerzas aliadas y la urgencia de discutir el Presupuesto 2027.
Con la mirada puesta en un escenario parlamentario complejo y los plazos electorales al límite, el presidente Javier Milei encaró este lunes una intensa jornada institucional en la Casa Rosada al convocar a su Gabinete y, posteriormente, a los diputados y senadores de La Libertad Avanza. La movida del oficialismo busca cerrar filas en torno a proyectos neurálgicos como el Presupuesto 2027, la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y, fundamentalmente, destrabar la negociación por la reforma electoral ante las crecientes resistencias en la Cámara alta.
La cumbre con los legisladores vespertina se produce tras una mañana en la que el Gobierno oficializó el Decreto 984/2026, mediante el cual designó a Sebastián Mario Torrillas como Subsecretario de Gestión Administrativa de Innovación, Ciencia y Tecnología dentro de la Jefatura de Gabinete liderada por Diego Santilli. En paralelo a la rosca política local, la agenda oficial sumó la elección del diplomático argentino Gustavo Zlauvinen para presidir la 70ª Conferencia General de la IAEA en Viena, mientras que el ministro de Defensa, Carlos Presti, debió encauzar públicamente las declaraciones de Donald Trump sobre las islas Malvinas, remarcando la búsqueda de una solución pacífica.
El telón de fondo de la reunión en Balcarce 50 está marcado por el reinicio del debate en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, convocado para este martes a las 15:30 bajo la presidencia del libertario Agustín Coto. El proyecto del Ejecutivo compite con iniciativas presentadas por el PRO y Despierta Chubut, en un clima donde el sector productivo también marca la cancha: desde la Sociedad Rural Argentina, su titular Nicolás Pino insistió en la necesidad de fijar por ley la eliminación definitiva de las retenciones y reclamó a gobernadores e intendentes que las tasas retornen en obras de infraestructura.
Pese al triunfalismo del relato oficial, en los pasillos de la Casa Rosada admiten sin eufemismos que “hoy no están los votos” para erradicar las primarias. Ante la advertencia formal de la Justicia electoral sobre el inminente vencimiento de las fechas de organización, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, exigió aumentar la presión sobre los bloques aliados. La falta de consenso forzó la evaluación de alternativas pragmáticas: archivar la derogación total y volcarse por una suspensión por única vez o aceptar la propuesta de los socios parlamentarios para quitar la obligatoriedad del voto.
El desenlace del frente legislativo no solo condicionará la gobernabilidad del paquete normativo, sino que empieza a proyectar sombras sobre la contienda política de fondo. En el Instituto Patria leen con detenimiento un último informe de la consultora Analogías llegado a manos de Cristina Kirchner, el cual refleja un empate técnico de cara a la elección presidencial de 2027. Lo que ocurra esta semana en las comisiones del Senado funcionará como el primer test real para medir si La Libertad Avanza conserva la capacidad de articular mayorías o si debe ceder terreno ante la oposición dialoguista.
La cumbre entre el Presidente y la bancada oficialista expone la necesidad del Gobierno de apelar a una negociación más fina en un Congreso donde no cuenta con números propios absolutos. Sin el respaldo garantizado para su agenda electoral, la Casa Rosada atraviesa una prueba decisiva para transformar las directivas internas en acuerdos concretos y evitar que la falta de votos redunde en un tropiezo político de impacto institucional.













