Con Mauro Icardi a la cabeza y una nómina que combina experiencia internacional y juventud, los jugadores con el pase en su poder representan la última gran oportunidad para los equipos de la Liga Profesional y el exterior.
El cierre del libro de pases suele marcar el fin de las negociaciones para la mayoría de los clubes, pero deja abierta una ventana decisiva para las instituciones que aún buscan reforzar sus planteles: la contratación de futbolistas con la ficha en su poder. En un escenario económico global donde cada dólar cuenta y la Liga Profesional argentina ajusta sus presupuestos, el listado de jugadores nacionales libres emerge como una oportunidad de mercado tan tentadora como compleja de ejecutar para las Secretarías Técnicas.
El caso de mayor resonancia internacional lo encabeza Mauro Icardi, quien tras desvincularse del Galatasaray de Turquía —donde registró una contundente marca de 77 goles en 134 partidos— busca un nuevo destino a los 33 años. El atacante rosarino estuvo en el radar de la Lazio de Italia, pero la propuesta de seis millones de euros anuales por dos temporadas resultó insuficiente frente a los diez millones que percibía en suelo turco, manteniendo en expectativa a pretendientes de la talla de Benfica, Betis, Besiktas y San Pablo.
La dinámica del jugador libre entraña una paradoja financiera conocida para los dirigentes: al no existir una erogación económica para comprar la ficha entre instituciones, los futbolistas y sus representantes suelen exigir contratos con sueldos sustancialmente más elevados. Esta modalidad, que a nivel global tiene como máximos exponentes sin equipo a estrellas como Karim Benzema, Sergio Ramos, Philippe Coutinho o Jadon Sancho, representa una alternativa estratégica para cubrir vacantes imprevistas o lesiones graves fuera de término.
Más allá de la vidriera internacional de Icardi, el listado revela realidades diversas que van desde la vigencia física de Roberto 'Tucu' Pereyra —de 35 años, viene de disputar 52 encuentros con el AEK Atenas— hasta hombres de 29 años en plenitud futbolística como Carlos 'Chiche' Valenzuela y Lucas Rodríguez, ambos de último paso por la liga mexicana. En el plano local, la nómina incluye rescisiones recientes como la de Luciano Vietto tras un discreto paso por San Lorenzo golpeado por las lesiones (marcó 3 goles en 14 partidos), sumado a veteranos de recorrido comprobado como Oscar Ustari (40), Franco Jara (39), José Luis Palomino (36) y Jonatan Gómez (36).
Las próximas semanas resultarán determinantes para la resolución de estos expedientes, en la medida en que los clubes comiencen a padecer el desgaste del calendario, las exigencias de la doble competencia o eventuales bajas por lesión que habiliten cupos extraordinarios. El margen de maniobra dependerá de la flexibilidad salarial de las dirigencias para negociar pretensiones altas, en una carrera contra el tiempo antes de que la falta de ritmo oficial termine de devaluar el valor de mercado de los protagonistas.
El desenlace de estas negociaciones pondrá a prueba el pragmatismo dirigente para evaluar si el costo de sumar una ficha de jerarquía compensa el desfase presupuestario que suele exigir un contrato en libertad de acción. Con nombres de trayectoria comprobada y alternativas para distintos puestos del campo, el mercado silencioso de los agentes libres mantendrá en vilo a la Liga Profesional hasta el momento en que las listas de buena fe queden selladas de forma definitiva.















