
Más de 16.000 inscriptos y un grupo de 23 corredores de las supermaratones mundiales marcarán la edición más internacional de los 42K porteños.
La 42.ª edición del Maratón de Buenos Aires se disputará este domingo con cifras que marcan un antes y un después en la historia de la carrera. Son más de 16.000 inscriptos en total, y el campo de élite es el más competitivo que haya pisado las calles porteñas, con atletas de 64 países diferentes en la grilla de largada.
Entre los participantes de mayor nivel hay un grupo de 23 corredores provenientes de las denominadas supermaratones mundiales —las carreras de mayor prestigio y nivel del circuito internacional—. Su presencia eleva considerablemente el nivel del podio y pone a Buenos Aires en un lugar de relevancia dentro del calendario global del atletismo de fondo.
El Maratón de Buenos Aires se corre desde hace más de cuatro décadas y es uno de los eventos deportivos urbanos más convocantes del país. En los últimos años atravesó un proceso de internacionalización progresiva, impulsado por la mejora en la organización logística y por el tipo de cambio, que vuelve a Argentina un destino accesible para corredores extranjeros.
El dato que transforma la lectura de esta edición es la combinación entre cantidad y calidad: no es solo que haya más gente, sino que el nivel del campo élite subió de manera notable. Eso abre la posibilidad de que se registren marcas históricas para la carrera porteña, algo que en las últimas ediciones no había ocurrido.
La carrera arrancará este domingo y los resultados del campo élite estarán disponibles durante la mañana. No se anticipan cambios en el recorrido tradicional de 42 kilómetros por la ciudad. El clima podría ser un factor: el pronóstico indica la llegada de un frente frío con vientos de hasta 50 km/h para el fin de semana en Buenos Aires, lo que podría afectar los tiempos.
Con 16.000 corredores en las calles y representación de 64 naciones, el Maratón de Buenos Aires 2026 es, por cualquier métrica, la edición más global de su historia. El deporte popular y el de élite comparten el mismo asfalto porteño este domingo.














