
Los municipios plantearon necesidades concretas de infraestructura hídrica y logística para enfrentar una temporada de lluvias que se anticipa intensa.
El gobernador Leandro Zdero encabezó una reunión del Comité de Emergencias de la provincia del Chaco con la participación de intendentes de distintos municipios. El encuentro estuvo centrado en la preparación institucional ante el fenómeno climático de El Niño, que históricamente genera inundaciones severas en el norte argentino.
Durante el encuentro, los jefes comunales expusieron sus necesidades más urgentes: desagües, limpieza de canales, maquinaria para remoción de tierra y logística para eventuales evacuaciones. Cada municipio presentó su diagnóstico local, lo que permitió trazar un mapa de vulnerabilidades territoriales antes de que lleguen las lluvias más intensas.
El Niño es un fenómeno de calentamiento del océano Pacífico que altera los patrones de lluvia en América del Sur. En el Chaco, sus efectos suelen ser devastadores: crecidas de ríos, anegamiento de zonas rurales y urbanas, y desplazamiento de familias en comunidades con infraestructura precaria. La anticipación institucional es clave para reducir el impacto.
El dato que cambia la lectura es que la reunión no fue meramente protocolar: los intendentes llegaron con pedidos específicos de recursos, lo que indica que varios municipios ya detectaron déficits concretos en su capacidad de respuesta. Eso revela que la infraestructura de prevención de desastres en la provincia tiene brechas que requieren atención antes de la temporada crítica.
Zdero convocó a una próxima reunión del Comité de Emergencias, aunque sin fecha confirmada aún. Entre tanto, es probable que se activen gestiones ante Nación para obtener maquinaria o fondos de emergencia. Lo que queda pendiente es saber si los pedidos de los intendentes obtendrán respuesta concreta antes de que el régimen de lluvias se intensifique.
La reunión fue un paso necesario, pero la eficacia de la preparación se medirá cuando lleguen las primeras crecidas. El Chaco tiene una historia larga de emergencias hídricas; la diferencia esta vez dependerá de cuánto de lo planteado en la sala de reuniones se traduzca en equipos, canales limpios y rutas de evacuación operativas.














