
Entre los acompañantes hay peronistas aliados, radicales y el jefe de gobierno porteño Jorge Macri, en una jugada que apunta a proyectar imagen de gobernabilidad.
El presidente Javier Milei viaja a París acompañado por alrededor de doce gobernadores de distintos signos políticos. La convocatoria incluye a mandatarios peronistas que integran su órbita de aliados, a representantes del radicalismo y también a Jorge Macri, jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo declarado es mostrar respaldo territorial en el exterior.
El operativo de comunicación apunta a construir una imagen de gobernabilidad sólida de cara a la negociación legislativa que se aproxima. Según trascendió, la gira también está vinculada a la discusión en torno a las privatizaciones pendientes en el Congreso, un frente donde el oficialismo necesita acuerdos que van más allá de su propia bancada.
El contexto político inmediato no es menor: la izquierda movilizó a miles de personas en Plaza de Mayo este mismo sábado con críticas directas al gobierno y reclamos de paro general, lo que el FIT presentó como una señal de acumulación de descontento social. Ese escenario de presión callejera le da más peso simbólico a la foto de consenso que Milei busca construir en Europa.
El dato que cambia la lectura es la heterogeneidad de la comitiva. Que gobernadores de extracción peronista viajen junto al presidente libertario no es un gesto menor: implica un alineamiento público con la agenda internacional de Milei en un momento en que la economía doméstica muestra señales mixtas y la desocupación subió al 7,9% en el segundo trimestre.
Lo que resta definir es qué compromisos concretos surgirán de la gira parisina y si el acompañamiento de los gobernadores se traduce en votos en el Congreso para los proyectos clave del oficialismo. Ese es el dato confirmado que el viaje todavía no garantiza: la foto puede existir sin que los apoyos se materialicen en el recinto.
Milei llega a París con una de las delegaciones de gobernadores más amplias que un presidente argentino haya llevado a una gira reciente, lo que en sí mismo es una declaración política. Si esa unidad se sostiene cuando vuelvan al país y lleguen los proyectos a comisión, recién ahí tendrá peso real.















